Rusia denunció que Estados Unidos interceptó "ilegalmente" el petrolero Marinera
Rusia denunció que la intercepción ocurrió fuera de aguas territoriales, que sufrió pérdida de contacto y cuestionó la actuación de Washington y aliados.
Un buque petrolero ruso fue interceptado en mar abierto por autoridades de Estados Unidos, según informó el Ministerio de Transporte de Rusia. El hecho ocurrió fuera de las aguas territoriales de cualquier país y derivó en la pérdida de comunicación con la embarcación, de acuerdo con un comunicado oficial del gobierno de Vladímir Putin.
"Hoy, sobre las 15, hora de Moscú (12 GMT), en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. y se perdió la comunicación con el navío", indicaron desde la cartera de Transporte.
Las autoridades rusas señalaron que la nave, anteriormente llamada Bella 1 y actualmente Marinera, contaba con autorización vigente para navegar. Según detallaron, el permiso fue otorgado el 24 de diciembre bajo normas nacionales y disposiciones del derecho internacional aplicable a la navegación marítima.
"Asimismo, aseguraron que el buque, antes Bella 1 y renombrado Marinera, recibió el 24 de diciembre 'el permiso temporal para la navegación bajo la bandera de Rusia, otorgado sobre la base de la legislación rusa y las normas del derecho internacional'", remarcaron en el mismo comunicado.
Desde el gobierno ruso sostuvieron que la maniobra contradice acuerdos internacionales vigentes. "En correspondencia con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza", afirmaron.
Buque Bella 1 petrolero
Crece la tensión entre Rusia y Estados Unidos por el buque Bella 1
Contexto del buque petrolero ruso
El navío interceptado se encuentra sancionado por Estados Unidos desde 2024. De acuerdo con medios de ese país, la medida responde a presuntos vínculos con Irán y Hezbolá, aunque desde Moscú rechazaron esas acusaciones y defendieron el carácter civil de la embarcación.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su preocupación por el despliegue militar en torno al caso. "Por razones que no son claras para nosotros, el buque ruso recibe una atención acrecentada de Estados Unidos y militares de la OTAN", señalaron mediante un pronunciamiento oficial.
Washington había anunciado a fines de diciembre un bloqueo naval contra petroleros sancionados. La medida se concentra en el entorno marítimo del país sudamericano y forma parte de una estrategia más amplia definida por el Departamento del Tesoro.
Según informaron fuentes estadounidenses, se trata del tercer barco vinculado a Venezuela que es incautado desde el inicio del bloqueo. Las autoridades norteamericanas describen a estas naves como parte de una denominada "flota fantasma" asociada al comercio petrolero regional.