Estados Unidos incautó un petrolero ruso tras una persecución de dos semanas en el Océano Atlántico. La operación se desarrolló sin incidentes ni resistencia por parte de la tripulación y se enmarca en el endurecimiento del control naval sobre buques vinculados al comercio de petróleo venezolano.
La embarcación había quedado en las últimas horas en el centro de la escena, luego de que se confirmara que las autoridades norteamericanas se encontraban siguiéndola luego de que Washington la apuntara por intentar evitar el bloqueo en Venezuela y Rusia enviara un submarino para servirle de escolta.
La captura fue confirmada por el Comando Europeo del Ejército de los Estados Unidos, que informó que la medida fue ejecutada por la Guardia Costera de Estados Unidos con apoyo de fuerzas militares. La acción respondió a violaciones a las sanciones vigentes y se concretó en aguas del Atlántico Norte.
Submarino incautado
Autoridades de Estados Unidos confirmaron la captura del buque "Marinera".
Según detallaron las autoridades, el procedimiento se realizó luego de reiterados intentos de abordaje rechazados por el buque. A pesar del seguimiento prolongado y de la presencia de unidades militares en la zona, no se registraron situaciones de hostilidad durante la incautación.
La trama del petrolero incautado por Estados Unidos
El petrolero operaba originalmente bajo el nombre Bella 1 y luego fue rebautizado como Marinera, con bandera rusa. De acuerdo con fuentes oficiales, el barco había logrado eludir un bloqueo marítimo aplicado sobre petroleros sancionados y se negó a detener su marcha ante los pedidos formales.
Petrolero Marinera (2)
La captura fue confirmada por el Comando Europeo del ejército estadounidense.
La operación fue coordinada por la Guardia Costera y el ejército estadounidense, en el marco de una estrategia de presión impulsada por el presidente Donald Trump contra el comercio energético vinculado a Venezuela. El buque es el último caso registrado dentro de esa campaña, pero no el único: funcionarios estadounidenses señalaron que otro petrolero relacionado con Venezuela fue interceptado en aguas latinoamericanas.
Diversas fuentes indicaron que, al momento de la incautación, había buques militares rusos en las inmediaciones, incluido un submarino; pero no se produjo ningún tipo de intervención. No obstante, dos funcionarios citados por The New York Times descartaron riesgos de un enfrentamiento directo entre fuerzas navales de ambos países y dieron una versión diferente: "No había ningún barco ruso en las proximidades del Bella 1 cuando la Guardia Costera estadounidense abordó el petrolero", afirmaron.
Funcionarios estadounidenses señalaron que otro petrolero relacionado con Venezuela fue interceptado en aguas latinoamericanas
Mientras avanzan las incautaciones, al menos 16 petroleros sancionados intentaron evadir el bloqueo naval en los últimos días. De acuerdo con un análisis de aquel medio, varios ocultaron su ubicación real o apagaron sistemas de transmisión tras haber sido vistos en puertos de Venezuela. Algunos buques navegaron hacia el este utilizando identidades falsas y alterando sus señales, una maniobra conocida como spoofing. Según fuentes de la industria, esas salidas se habrían realizado sin autorización del gobierno provisional y marcarían un primer desafío operativo al control oficial.