Los colegios privados con aporte estatal de la provincia solicitaron la autorización necesaria para aplicar un retroactivo del 30% en las cuotas de sus alumnos. En la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) sostienen que las últimas actualizaciones de aranceles no compensan el desfasaje generado por los incrementos salariales que las instituciones debieron afrontar durante el primer semestre.
El sistema de educación de gestión privada bonaerense atraviesa un escenario de fuerte tensión financiera. Aunque el Gobierno provincial autorizó una actualización de los aranceles del 5,5% para agosto y del 2,5% para septiembre, en AIEPBA aseguran que esos incrementos no alcanzan para cubrir el atraso acumulado.
Según explicaron, el principal problema se originó a comienzos de año, cuando la Provincia cerró la paritaria docente con carácter retroactivo, lo que obligó a las instituciones a afrontar mayores costos salariales sin poder trasladarlos a las cuotas.
Los colegios privados de la provincia de Buenos Aires piden cobrar un retroactivo del 30% en las cuotas.
"Venimos reclamando el retroactivo porque en el mes de enero el Gobierno provincial cerró la paritaria de forma retroactiva a diciembre y aguinaldo y no pudimos recuperar eso oportunamente en las cuotas de diciembre, enero, febrero ni marzo", explicó el secretario ejecutivo de AIEPA, Martín Zurita.
La propuesta para recuperar el desfasaje en la provincia
Ante ese escenario, la entidad propuso distribuir el monto pendiente entre las últimas tres cuotas del año. "Es como si en una cuota de $100.000 de una escuela, lo que nos estaría faltando cobrar es el 30% de esa cuota. Estamos viendo la posibilidad de que se pueda prorratear en las últimas tres cuotas del año (octubre, noviembre y diciembre), a razón de un 10% mensual, para emparejar esto que se viene arrastrando", señaló Zurita.
Los colegios privados pide prorratear el retroactivo del 30% en los últimos tres meses del año, a razón de 10% mensual
En AIEPA indicaron que el objetivo es compensar el desfasaje financiero generado durante el primer semestre, sin aplicar el incremento de una sola vez. La entidad sostuvo que las últimas autorizaciones de aumento resultan insuficientes para cubrir el incremento de los costos operativos y salariales que enfrentan las instituciones educativas. Zurita afirmó que el esquema vigente "no permite a los institutos emparejar todos los aumentos de costos y las subas salariales que deben afrontar las instituciones".
Además, enumeró otros factores que afectan la situación económica del sector, como la morosidad en el pago de las cuotas, la reducción de la matrícula por el descenso de la natalidad, el aumento de los costos de mantenimiento de los edificios escolares y las dificultades financieras derivadas de incrementos salariales que, según sostuvo, no fueron acompañados en tiempo y forma por las actualizaciones de los aranceles.