La provincia de Buenos Aires comenzó a implementar el sistema de peaje "free flow" en rutas y accesos estratégicos. La tecnología impulsada por Autopistas de Buenos Aires S.A. (Aubasa) eliminará las barreras y permitirá circular sin detenerse gracias al cobro automático mediante TelePase, con cámaras y sensores que identificarán a los vehículos en movimiento.
Las tradicionales filas en los peajes y las barreras que obligan a frenar antes de continuar el viaje comenzarán a desaparecer en distintos corredores bonaerenses. El nuevo sistema automático ya empezó a desplegarse y cambiará la forma de circular y pagar en las rutas provinciales.
La iniciativa es impulsada por Aubasa, que avanza con la implementación de la tecnología "free flow" en corredores estratégicos hacia la Costa Atlántica y en accesos vinculados a Dock Sud. El esquema reemplaza las cabinas de cobro tradicionales por pórticos equipados con cámaras y sensores capaces de identificar automáticamente a los vehículos.
El nuevo sistema permitirá que los automovilistas atraviesen los peajes sin detenerse ni reducir la velocidad. El cobro se realizará de manera automática mediante TelePase, el sistema que ya funciona en distintas autopistas y accesos del país.
¿Cómo funcionará el sistema "free flow" en los peajes?
El mecanismo se basa en tres acciones automáticas: la lectura de la patente, la detección del dispositivo de pago y el registro del paso del vehículo. Todo el proceso se realizará sin interacción con operadores ni necesidad de detenerse frente a una barrera.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, ya existe una experiencia piloto operativa en Villa Elisa, sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata. A partir de esa prueba, el sistema comenzará a expandirse a otros corredores provinciales.
En esta primera etapa, Aubasa prevé instalar nuevos puntos de control sobre la Ruta Provincial 11, a la altura de Mar Chiquita, además de estaciones en la Autovía 6 y un acceso estratégico relacionado con Dock Sud.
La incorporación de la tecnología se desarrolla a través de una licitación pública que contempla la provisión del sistema, su instalación, la puesta en funcionamiento y el mantenimiento técnico durante 24 meses.
Desde la empresa estatal aseguraron además que la reconversión del sistema de peajes no implicará despidos. Según indicaron, el personal será reasignado a tareas de monitoreo, control de tránsito, operaciones y mantenimiento.