La Justicia de La Plata sobreseyó a María Maribel Gorosito, la joven de Ensenada que había sido acusada de tentativa de homicidio tras apuñalar a su expareja. El fallo consideró acreditado un contexto de violencia de género y entendió que actuó para protegerse frente a una agresión.
Gorosito había quedado imputada por tentativa de homicidio luego de un episodio ocurrido el 13 de enero en Ensenada. La investigación comenzó a partir del ataque a su expareja, Iván Álvarez Fonseca, pero el análisis del expediente incorporó antecedentes de violencia y una medida judicial que le impedía al joven acercarse a ella.
Durante el proceso, la Fiscalía había sostenido que la joven atacó a Fonseca con un cuchillo con intención de quitarle la vida. La defensa, en cambio, planteó desde el comienzo que se trató de una reacción frente a una agresión y que el caso debía analizarse dentro de una relación atravesada por episodios de violencia de género.
El fallo sobre la violencia de género en Ensenada
Al resolver la situación, la jueza de garantías Marcela Garmendia consideró acreditado el contexto denunciado por la defensa. Para ello tuvo en cuenta testimonios, informes interdisciplinarios, antecedentes de protección por violencia familiar y medidas cautelares que ya habían sido dictadas contra Álvarez Fonseca.
María Maribel Gorosito, la joven de Ensenada fue sobreseída tras el episodio de violencia contra su expareja
Según las constancias incorporadas al expediente, el vínculo había durado alrededor de dos años y terminado por decisión de Gorosito a fines de 2024. La relación había sido descripta como conflictiva, con episodios de violencia psicológica y hechos de violencia física, mientras que distintos informes habían advertido sobre un nivel de riesgo alto.
En ese marco, también se destacó que el joven no habría aceptado la separación. Una evaluación realizada en octubre de 2025 señaló, además, que minimizaba situaciones vinculadas con la violencia y mantenía dificultades para aceptar la ruptura. El episodio investigado ocurrió en la vivienda de un amigo en común. De acuerdo con la reconstrucción contemplada en la resolución, Gorosito habría intentado retirarse luego de una discusión, pero Álvarez Fonseca la tomó de los brazos, la empujó y la golpeó. Ante esa situación, la joven tomó un cuchillo y un tenedor que estaban a su alcance.
La mujer habría intentado retirarse luego de una discusión, pero el hombre la tomó de los brazos, la empujó y la golpeó. Ante esa situación, la joven tomó un cuchillo y un tenedor que estaban a su alcance
Un testigo presencial, amigo del hombre, también declaró sobre la dinámica de la relación y mencionó situaciones vinculadas con celos, control y agresiones. Su relato coincidió, según el fallo, con la versión de que el joven sujetó a Gorosito durante el episodio y que ella reaccionó para defenderse.
La Justicia valoró además que anteriormente había existido una prohibición de acercamiento de 400 metros y una orden para que el joven cesara cualquier acto de perturbación, intimidación u hostilidad. Esa medida había sido prorrogada después de que un informe técnico calificara la situación como de riesgo alto.
La legítima defensa y el sobreseimiento
Con esos elementos, Garmendia aplicó la perspectiva de género prevista por la Ley 26.485 y los tratados internacionales incorporados al análisis del caso. La magistrada sostuvo que el peligro debía comprenderse dentro de una situación que no se limitaba al momento puntual del ataque.
La Justicia analizó el uso del cuchillo durante el enfrentamiento contra su expareja
La resolución también descartó que pudiera exigirse a Gorosito el uso de un botón antipánico mientras estaba siendo agredida. En ese sentido, la jueza entendió que la conducta de la joven estuvo amparada por una causa de justificación y que no correspondía atribuirle una intención de matar.
El fallo cuestionó, además, dos ideas planteadas durante la discusión judicial: que una mujer que permanece en una relación violenta necesariamente eligió quedarse y que solamente puede ser considerada víctima si no responde frente a una agresión.
Finalmente, la Justicia de La Plata dispuso el sobreseimiento definitivo de Gorosito, quien había enfrentado una acusación por tentativa de homicidio. La decisión consideró que la joven actuó en legítima defensa dentro de un contexto previo de violencia y amenazas.