Tras dos días pelando por su vida, murió el comisario de la Policía Bonaerense que se disparó en la cabeza con su arma reglamentaria en una vivienda de La Plata. Miguel Ángel Roldán se hallaba internado en el hospital San Martín, con asistencia respiratoria mecánica, con requerimiento de vasopresores y pronóstico muy reservado.






