El policía bonaerense Francisco Martínez, acusado por el homicidio de Heber Roberto Villarroel en Tolosa, fue excarcelado bajo fianza en el marco de la causa que investiga la muerte ocurrida durante la madrugada del 6 de junio en la zona de 12 entre 526 y 527.
La defensa del efectivo estuvo a cargo de los abogados Carlos Ibarrola y Nancy González Núñez, quienes solicitaron la medida y lograron que Martínez recuperara la libertad mientras continúa el avance de la investigación judicial.
Martínez había sido detenido e imputado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Desde el inicio de la causa, el efectivo sostuvo que actuó en legítima defensa y esa fue la línea planteada por sus representantes legales.
La Justicia resolvió la excarcelación bajo fianza del policía bonaerense acusado por el homicidio en Tolosa
Semanas atrás, el policía amplió su declaración indagatoria ante el fiscal Álvaro Garganta y brindó su versión sobre la secuencia que terminó con dos disparos que provocaron la muerte de Villarroel.
La versión del policía sobre el crimen en Tolosa
Según declaró, aquella madrugada había participado de un asado en Punta Lara y luego pasó a buscar a un amigo, identificado como "Nacho", en el local gastronómico By Henry, ubicado en 44 entre 17 y 18. Ambos tenían previsto reunirse en su casa, pero decidieron ir a comprar una gaseosa antes.
El efectivo relató que estacionó su vehículo sobre calle 12, cerca de la esquina de 526, porque necesitaba orinar. En ese momento, según su declaración, observó una moto que circulaba por la zona y que el conductor se acercó caminando tras dejar el rodado encendido.
Martínez sostiene que actuó en legítima defensa y que disparó tras interpretar un intento de robo
De acuerdo con la versión de Martínez, el motociclista lo habría increpado con la frase "Estás robado, la concha de tu madre, quedate arriba del auto". El policía aseguró que interpretó la situación como un posible robo y que tomó su arma reglamentaria al advertir movimientos que le generaron sospechas.
El acusado sostuvo ante la Justicia que la víctima llevó una de sus manos hacia la zona de la cintura, lo que interpretó como un intento de extraer un arma. Con ese argumento, afirmó que reaccionó en defensa propia y efectuó los disparos que terminaron con la vida de Villarroel.