Nueve personas fueron detenidas por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, acusadas de integrar una banda que cometió estafas por cerca de 1.200.000 dólares contra casi 500 empresas y comercios de todo el país. En 2020 la denominada "banda de guantes blancos" inició sus operetas mediante la venta de insumos médicos y luego a través de operaciones inmobiliarias apócrifas.
Las detenciones de los integrantes de la banda criminal se realizaron en el marco de una investigación que comenzó en 2020, durante la pandemia de coronavirus, a partir de una serie de denuncias que hicieron diversas empresas y profesionales de la salud que fueron estafados por sociedades "fantasmas" que simulaban vender guantes de nitrilo y barbijos descartables, informaron fuentes oficiales a Télam.
Conforme al relato de la pesquisa, aprovechando la alta demanda de productos sanitarios e insumos de protección (guantes, tapabocas y alcohol en gel) por la pandemia de Covid-19, los integrantes de la banda crearon empresas ficticias con sus respectivas plataformas digitales, donde ofrecían diversos productos sanitarios.
La banda de "guantes blancos"
La banda se componía por un total de nueve integrantes, entre hombres y mujeres, que desde 2020 estafaron empresas de distintos puntos del país.
De esta forma, los compradores efectuaban el pago pero la mercadería nunca era entregada, y tampoco tenían la posibilidad de reclamar, ya que no los atendían por teléfono o eran bloqueados en WhatsApp y otras redes sociales.
A través de esta metodología y luego de llevar adelante distintas tareas de investigación, los pesquisas lograron tomar conocimiento de que hasta 2022, la organización delictiva había realizado un total de 450 estafas comprobadas, tanto en la ciudad de Buenos Aires como en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca y las provincias de Mendoza y Tierra del Fuego.
Aunque a fines del 2022, la banda modificó su modus operandi, cambió de rubro y se dedicó al fraude en el rubro inmobiliario, vendiendo propiedades abandonadas o fiscales. Según los voceros, para efectuar esas maniobras los delincuentes buscaban a escribanos y, fingiendo ser un grupo inversor, y los convencían para abrir una escribanía en conjunto.
Luego, los despedían quedándose con la titularidad del lugar y los sellos profesionales, con lo que tenían la posibilidad de falsificar los documentos del terreno o la casa para venderlos de forma fraudulenta.
A su vez, a partir del entrecruzamiento de cuentas bancarias, llamadas telefónicas y direcciones IP (que permitieron identificar los dispositivos utilizados en las estafas), además de los testimonios de los damnificados, se pudo dar con los cabecillas de la banda y se logró determinar el rol de cada uno de los delincuentes que eran comandados por dos mujeres que fueron detenidas en el barrio porteño de Flores y en la localidad bonaerense de Ciudadela, partido de Tres de Febrero.
Ambas cumplían el rol de apoderadas o socias gerentes de las empresas fantasmas; de hecho, en la casa de Flores, se encontró un documento falsificado que llevaba la foto de la detenida pero el nombre de otra persona, detallaron los voceros.
En tanto, otro de los líderes de la organización, fue detenido en una vivienda de cinco pisos, con pileta y jacuzzi, en el barrio de Villa Luro y, según las fuentes, era el encargado de atraer a los clientes y ya había sido detenido en 2017 por usurpar viviendas para luego venderlas.
La banda de "guantes blancos"
La organización criminal era liderada por dos mujeres y un hombre.
También se detuvo en el barrio porteño de Liniers a un integrante de la banda que figuraba como presidente de las firmas ficticias junto a su pareja, quien también fue apresada en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, partido de La Matanza.
En total fueron detenidos los nueve integrantes de la banda estafadora compuesta por cinco hombres y cuatro mujeres. Además se incautaron varios sellos de corredores inmobiliarios y escribanos, talonarios de pagaré, libros contables, cuadernos con anotaciones, tarjetas de débito y crédito, dinero, pasaportes, elementos electrónicos como computadoras, celulares y tablets que pueden contener información clave para continuar la investigación.
Asimismo se allanó la escribanía "Reynolds", ubicada en la calle 25 de Mayo al 400, en el microcentro porteño, lugar donde se armaba el supuesto marco legal de las distintas sociedades fantasmas y, se inmovilizaron los fondos de los detenidos como medida preventiva.
El operativo fue realizado por la División Investigaciones de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad e intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 61.