Un grave episodio de violencia sacudió a Altos de San Lorenzo, donde un vecino denunció que desconocidos balearon el frente de su vivienda luego de haber recuperado una bicicleta que le habían robado. La Policía Bonaerense investiga el ataque y busca determinar si una banda de la zona estuvo detrás de las amenazas.
El ataque ocurrió entre la noche del miércoles y la madrugada de este jueves en una vivienda ubicada en 16 y 75, donde la víctima encontró varios impactos de bala en una de las paredes del frente de la casa.
Según denunció el damnificado, el episodio sería una represalia por haber recuperado una bicicleta que le habían sustraído días atrás. "Todo empezó por el robo de una bicicleta y la decisión del dueño de ir a recuperarla. Una vez que lo hizo, le llegó el vuelto", indicaron fuentes consultadas sobre el caso.
El vecino radicó la denuncia en la comisaría Octava de Villa Elvira y aseguró haber recibido amenazas antes del ataque. En su presentación también aportó nombres y datos de una banda conocida en la zona como "Los Rosarinos", a la que señala como presunta responsable de las intimidaciones y de la balacera.
La familia de Altos de San Lorenzo apuntó contra una banda de la zona tras la balacera a su domicilio
Analizan cámaras para identificar a los agresores
Durante las primeras horas de este jueves, efectivos de la Policía Bonaerense y peritos de la Policía Científica realizaron distintas tareas en el lugar para relevar pruebas. Entre otras medidas, comenzaron a analizar cámaras de seguridad de la zona con el objetivo de reconstruir la secuencia e identificar a los autores.
Fuentes de la investigación indicaron que los sospechosos ya estarían identificados y que existen imágenes que forman parte de la pesquisa. Como medida preventiva, el denunciante permanece bajo custodia policial y cuenta con vigilancia tanto en su domicilio como durante sus desplazamientos, mientras avanza la investigación judicial.
Las imágenes aportadas por la víctima muestran los daños ocasionados por los disparos, con varios orificios de bala en una de las paredes del frente de la vivienda, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de un mensaje intimidatorio.