Como cada año, el fantasma de la conocida tormenta de Santa Rosa vuelve a generar preocupación entre los vecinos de La Plata y el resto de la región. Aun cuando los expertos indican que la repetición casi religiosa del fenómeno es un mito y no existen pruebas científicas que demuestren que se trata de un evento cíclico, crece la ansiedad en la ciudad a raíz de los pésimos pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para este fin de semana.
De acuerdo con los meteorólogos argentinos, el sábado estará marcado por el mal tiempo. Los expertos prevén lluvias y chaparrones casi constantes desde las primeras horas de la madrugada y hasta entrada la noche del primero de los dos días de descanso.
En el SMN esperan una jornada con una temperatura de entre 10 y 17°C y fuertes vientos soplando mayormente desde el sudeste, pudiendo registrarse incluso algunas ocasionales ráfagas de hasta 50 km/h.
El domingo, en tanto, las condiciones climáticas seguirán la misma línea, aunque se espera además un fuerte descenso de las temperaturas, que oscilarán tan solo entre 7 y 12°C en la ciudad. Será otra jornada de intensas lluvias, pero esta vez acompañada de mucho frío.

Con todo, la próxima semana comenzará con un buen clima y hasta algo de sol y los primeros días transcurrirán con mañanas frescas y tardes algo más templadas mientras se avanza hacia el final del invierno.
EL MITO DE LA TORMENTA DE SANTA ROSA
Como todos los años y con el mes de agosto llegando a su fin, se espera la llegada de la tormenta de Santa Rosa, que marca también el final del invierno. Aunque los especialistas han aclarado en varias oportunidades que no existe evidencia científica que demuestre su reaparición con la constancia casi religiosa que la ha afamado, sorprende su reiteración y su intensidad. Si los especialistas aciertan ahora con sus pronósticos, se alimentaría una vez la creencia popular que indica que la tormenta de Santa Rosa puede desencadenarse 5 días antes o 5 días después del 30 de agosto, fecha en que se celebra a Santa Rosa de Lima, santa patrona de las Américas.
El mito nació en el siglo XVII cuando, ante la llegada de una flota pirata holandesa en las costas de Perú, Isabel Flores de Oliva reunió a las mujeres de la ciudad para orar por su salvación. Según cuenta la leyenda, tras sus plegarias se produjo una increíble tormenta que impidió el desembarco y salvó la ciudad. La historia se popularizó en varios países de América del Sur y en Argentina, sobre todo, en la zona del Río de la Plata, Córdoba y la región de Cuyo.

Los científicos, sin embargo, son más escépticos y recalcan que no hay evidencia que indique su constante repetición para estas fechas y que la llegada de tormentas de fuerte intensidad se debe al cambio de estación antes que a una cuestión de fe. Para refrendar su planteo el SMN publicó en 2022 un informe basado en los registros del Observatorio Central Buenos Aires -que posee una base de datos de más de 100 años- en el que se analizó los datos reunidos del 25 de agosto al 4 de septiembre de los años 1906 a 2021 y se contabilizó la cantidad de días consecutivos con tormentas y la lluvia acumulada: el resultado del análisis demostró que, en los 116 años de registro, en el 56% de los casos se produjeron tormentas, aunque no siempre estuvieron asociadas a precipitaciones intensas o abundantes.

Según explican los especialistas, la constancia de lluvias para esta época del año se debe a que, entre mediados y fines de agosto, la atmósfera es sometida a cambios en su circulación debido a la proximidad de la primavera, lo que favorece la presencia de aire cálido, más humedad y condiciones propicias para el desarrollo de tormentas intensas.