La muerte de María Clara Urdangaray, de tan solo 27 años, en extrañas circunstancias en la república de Kosovo todavía causa conmoción en la ciudad. Mientras avanza la investigación por su confusa muerte, que tiene como principal sospechoso a su pareja, la familia de la joven platense batalla para repatriar sus restos y la Universidad Nacional de La Plata se comprometió en las últimas horas a hacer todo lo que tenga a su alcance para que ello ocurra cuanto antes.
El presidente de la UNLP, Martín López Armengol, y el secretario General, Patricio Lorente, recibieron en el Rectorado a María Magdalena Del Monte y Facundo Urdangaray, los padres de María Clara, quien era alumna de las carreras de abogacía y traductorado de inglés y murió el pasado 1° de agosto en aquel país de la península de los Balcanes en circunstancias que están bajo investigación. En ese marco, las autoridades universitarias lamentaron el trágico suceso y, según se indicó, "se comprometieron a realizar todas las acciones institucionales que estén al alcance y dentro de la incumbencia universitaria ante las autoridades nacionales, en especial ante Cancillería, a fin de lograr la repatriación de María Clara".
La UNLP indicó que también formaron parte del encuentro la decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Ana Julia Ramírez; el decano de Ciencias Jurídicas y Sociales, Miguel Berri; el secretario de Relaciones Institucionales Fernando Maitini y las abogadas de la familia, Lisa Rosselli y Ana Laura Szabo. Todos señalaron, en se sentido, su preocupación y se pusieron a disposición para que se pueda avanzar debidamente en el proceso investigativo y judicial, de manera que se llegue a un pronto esclarecimiento y se haga justicia por este hecho que conmociona y entristece a la comunidad de la UNLP.
María Clara Urdangaray era hija unica y estudiaba en la UNLP hasta que, según indicó su prima Josefina Urdangaray a 0221.com.ar, se replateó sus perspectivas y decidió emigrar a España, en noviembre del año pasado, en busca de "un futuro mejor". Allí trabajó como moza en Barcelona y, por lo que indicó su padre en diversas entrevistas "estaba contenta". A principios de este año, la joven conoció a Endrit Nika, un joven arquitecto de origen kosovar, nacionalizado en Suiza, en la fiesta de una amiga. Tras varios meses de noviazgo, se mudó con él a Suiza, decisión que su madre y su padre, se supo después, no compartían debido a que allí tenía menos amistades a las que acudir, y le insistían para que regresara a Barcelona.
Durante el último fin de semana de julio, María Clara viajó a Kosovo junto a su pareja, para asistir al casamiento de su cuñado. Pocos días después, en circunstancias que todavía no están claras, ella cayó desde el sexto piso del hotel que compartían y murió luego en el hospital, por lo que el joven fue detenido sospechado de haberla arrojado. Tras la muerte, comenzaron a aflorar indicios de que la joven estaba sufriendo violencia de género: se había ido de los grupos de WhatsApp que compartía con amigos, sin más explicación; unos días antes le había dicho a su madre que su pareja había desatado una fuerte discusión, luego de que ella demorara más de lo habitual en el supermercado y le había comentado a un amigo que no podía "mandar audios" y que "estaba más separada que de novia" .