A poco de sufrir una brutal y violenta entradera, el pediatra asaltado en su saca en City Bell, Pablo Bibiloni brindó estremecedores detalles del martirio que le hizo padecer el grupo de delincuentes. "Me empujaban para hacerme rodar hacia abajo, pegándome patadas a cada instante", contó el profesional y amplió: "Me ataron de pies y manos, me siguieron pegando". Además contó que los delincuentes tenían un pico de albañil y uno de ellos pedía que le hagan "cortes en las piernas" y otro "que me mate". Finalmente se lo pusieron debajo del brazo, mientras "otro de los delincuentes saltaba arriba para hacer una suerte de palanca para quebrármelo".
Pablo Bibiloni es un reconocido pediatra y neonatólogo de la ciudad de La Plata que no solo desarrolla su profesión de manera privada sino también en el Hospital Gutiérrez. El especialista es a su vez presidente de la Sociedad Platense de Pediatría y director del Programa interdisciplinario de atención del parto y nacimiento sin Intervenciones innecesarias (PRONANI), que en los últimos días se convirtió en noticia no por sus logros profesionales sino por haberse convertido en una víctima más de la inseguridad que día tras día sacude a la región.
En la noche del miércoles, el médico fue interceptado cuando llegaba a su casa de 478 entre 27 y 28 por al menos siete delincuentes armados que, a punta de pistola, lo obligaron a ingresar a su domicilio, lo golpearon y amordazaron, para luego hacerse de sus pertenencias. En medio de la brutal golpiza, uno de los asaltantes quiso patearle el rostro, pero Bibiloni llegó a cubrirse y terminó con el brazo izquierdo muy lesionado.
“Llegué a casa a las 23.30, luego de haber ido a jugar al paddle. Antes que pudiera bajar del coche, me rodearon estos al menos 6 delincuentes que me obligaron a descender del auto, uno de ellos me dio un culatazo y me apoyó una pistola en la cabeza, haciéndome entrar a mi vivienda de esa manera”, relató el profesional a El Día.
Una vez dentro del inmueble, los malvivientes lo llevaron a la cocina y le exigían dinero en efectivo. “Me ordenaron ir con ellos a la planta alta. Me dejaban subir cuatro ó cinco escalones y me empujaban para hacerme rodar hacia abajo, pegándome patadas a cada instante”, recordó Bibiloni.

Ya en el piso superior, lo ataron de pies y manos, para continuar con la golpiza. "Aún tirado en el piso, me patearon la cara y la espalda”, detalló. Pero una vez reducido los malvivientes aprovecharon para desatar el tormento físico y psicológico sobre la víctima.
"Uno de ellos me bajó el pantalón cuando un cómplice le pedía que me haga cortes en las piernas con un pico de albañil y otro pedía que me mataran”, amplió el pediatra y continuó: “Ese pico me lo apoyaran debajo de un brazo mientras otro de los delincuentes saltaba arriba para hacer una suerte de palanca para quebrármelo. Fue tremendo eso también”.
Sobre los dichos de los delincuentes, Bibiloni recordó: “Uno de los ladrones me dijo 'somos profesionales, papi'. Luego supe que esta banda de argentinos y chileno mató a un docente en Guernica”, sumó el facultativo quien manifestó que el lunes retoma sus actividades como profesional de la salud infantil y que decidió mudarse.

Durante el hecho, varios efectivos policiales respondieron a un llamado al 911 realizado por vecinos de la víctima, que oyeron sus gritos de auxilio, y llegaron rápidamente al lugar. Allí los agentes lograron dar con los asaltantes, quienes se movilizaban en un auto con pedido de captura y armados con un auténtico arsenal.
De acuerdo con los reportes oficiales, los agentes se toparon con un hombre que salía de la propiedad apurado y con una TV en sus manos, pero al verlos la tiró al suelo y comenzó a correr. El delincuente fue capturado a los pocos metros. Los gritos y las corridas pusieron en alerta al resto de los ladrones, quienes huyeron por el fondo del terreno. Los efectivos se toparon así con la víctima, que se encontraba atado de manos, amordazado y había sido golpeado por los atacantes. El hombre les contó lo sucedido y les dio descripciones precisas de los asaltantes.
Tras liberar al profesional, los efectivos desplegaron un operativo cerrojo que no tardó en dar resultados: cinco de los ladrones fueron detenidos por la Policía en pleno robo. El restante, en un allanamiento.