Aunque Gimnasia batalla para alejarse de los puestos de descenso, las cuentas de la institución parecen haberse empezado a encaminar de a poco. La nueva Comisión Directiva asumió en su cargo con un enorme pasivo económico que sanear, pero en este mercado de pases el Lobo encontró algo de respiro gracias a la venta de varios juveniles formados en la Fábrica albiazul.
"Sabemos que tenemos que vender. Hay que analizar muy bien cada propuesta y como viene el equipo, para vender bien en el lugar que menos daño te haga", le dijo el presidente tripero Mariano Cowen a Olé a principios de este año y agregó: "La diferencia es que no nos vamos a dejar manejar por la ley del mercado, queremos poner a Gimnasia en una posición sólida para que cada venta le sirva al club".
El titular de la CD albiazul parece haber cumplido con su palabra y es que en lo que va del mercado de pases el Lobo facturó cerca de diez millones de dólares limpios con las ventas de Ignacio Miramón, Alan Lescano y Tomás Muro.
MIRAMÓN, LA JOYA DE LA CORONA
El mediocampista, jugador de la Selección Juvenil Sub-20 fue la venta más cotizada del conjunto tripero. El Lille de Francia adquirió el 100% de los derechos económicos del futbolista por 6 millones de dólares y el Lobo obtuvo una plusvalía del 15% en una futura venta.

ALAN LESCANO CON FUTURO EN ARGENTINOS
El Pupi llegó a Gimnasia en 2017 y debutó en Primera al mando de Diego Armando Maradona tras 6 años en el club. En un giro del destino, el club que vio nacer a Pelusa fue el que se hizo a cambio de 1,6 millones de dólares por el 50% de su pase, firmando un contrato hasta 2027.

MURO RUMBO A RUSIA
En otra resonante venta al exterior, Gimnasia se desprendió de Muro por 1,3 millones de dólares limpios. El mediocampista de 21 años se marchó así al Orenburg de Rusia.

RESCISIONES QUE SUMAN
Finalmente, el Tripero también dejó ir a Matías Melluso y Maximiliano Comba, quienes rescindieron sus contratos para marcharse a Europa.


El primero recaló en el Pafos de Chipre y le dejó al club 270.000 dólares por la rescisión de su contrato, mientras que el segundo se sumó al Volos de Grecia y pagó otros 45.000 dólares para terminar con su vínculo con el Lobo.