La situación de la clínica neuropsiquiátrica Luminar es muy grave: sus cuarenta trabajadores están a punto de terminar en la calle porque los dueños de este establecimiento privado de 13 entre 69 y 70 ya no pueden sostener su funcionamiento. Así se los anoticiaron en una reunión improvisada, en la que directamente les dijeron que no vuelvan a trabajar porque ya no tienen plata para pagarles.
Mauricio Gómez, delegado de la clínica, le relató a 0221.com.ar durante el corte de calle de este miércoles por la mañana que "la clínica viene adeudando los haberes de julio y el medio aguinaldo, pero lo más grave es que ayer (por el martes), los dueños se presentaron con un grupo de abogados y en una reunión espontánea explicaron que no podían afrontar los pagos, que no podían mantener más la clínica y que cada trabajador se vaya a su casa, que iban a cerrar y a derivar los pacientes".
"Con esa realidad nos encontramos ayer a la mañana", remarcó el hombre que participaba de un corte de calle frente a la clínica, a metros del Parque Saavedra, y detalló: "Nos dijeron que agotaron todos los medios, que ya no podían sostener más la clínica y ahora IOMA iba a trasladar a sus pacientes". "Directamente nos dijeron que nos vayamos a nuestras casas, que no tenían plata para pagar incluso este mes", agregó.
En la clínica trabajan actualmente cuarenta personas y están internados cerca de treinta pacientes, cuando históricamente ese número era el doble. Según les informaron en el último encuentro, el cierre definitivo es inminente: entre jueves y viernes.
Por eso la situación es límite e intentarán destrabarla, o al menos tener un poco más de certeza en cuanto a los pasos a seguir, durante una nueva reunión a desarrollarse este miércoles en el Ministerio de Trabajo. Allí acudirán los dueños.
"Los trabajadores vienen sosteniendo ya desde el año pasado con parte de su salario la clínica: compran artículos de limpieza y alimentos para cocinarles a los pacientes. Cada trabajador ha dejado la vida para encontrarse con una respuesta amarga ahora", dijo el delegado, que más allá de la sorpresa por el aviso del cierre, contó que "algunas cosas se veían venir: los dueños estaban desanimados, venían buscando inversores, aparentemente pedían fortunas, no recibían más pacientes". "IOMA les marcó cosas y los dueños nunca se preocuparon por hacerlas; parece que buscaron esto", remarcó.
"Ni siquiera nos quieren pagar el mes de julio que nos deben y ya estamos casi a finales de agosto; la situación para los trabajadores es muy grave; no quisieron invertir más un peso y no les importan las fuentes de trabajo; ayer nos trataron como si fuésemos números", cerró, a la espera de este nuevo encuentro.
MUERTE Y POLÉMICA
La clínica Luminar había quedado en el centro de la escena en enero, cuando una joven murió a causa de una insuficiencia cardíaca luego de que le suministraran una serie de calmantes porque se encontraba agresiva, según declaró ante los investigadores el director médico del lugar.
De acuerdo a la versión policial, debieron esperar media hora para ser atendidos por el responsable de la clínica, quien finalmente les confirmó el fallecimiento de la paciente. A raíz de lo ocurrido, la Justicia platense ordenó la realización de una operación de autopsia, en la que no se detectaron golpes en su cuerpo ni lesiones genitales; sí destacaron que se trataba de "una chica robusta con obesidad mórbida, lo que podría haber desencadenado el desenlace fatal".
Los investigadores no pudieron hallar indicios de que el suministro de los medicamentos en cuestión haya desencadenado la descompensación que terminó en la muerte de la adolescente de 16 años.