Los vecinos del barrio El Retiro cortaron el tránsito en 46 desde 155 a 158 para protestar contra la posible instalación de un asentamiento en la zona. La protesta comenzó a las 6 de este martes y será, según indicaron los frentistas, por "tiempo indefinido".
"Nos oponemos todos porque no queremos un asentamiento en el barrio", indicó a 0221.com.ar Arturo Vargas, un vecino de la zona presente en el corte. "Ya tenemos un asentamiento y se terminó la tranquilidad", agregó en referencia a una toma de tierras que comenzó en 2020 en terrenos que van desde 49 a 54 y 155 a 158, que funcionaban como depósito oficial de autos abandonados, secuestrados y patrulleros rotos, pertenecientes al Estado provincial.
Según informó Vargas, en el predio en cuestión ya se pueden ver "paneles para construir viviendas que están siendo custodiados por la Policía". En ese marco, los vecinos decidieron organizarse para frenar la presunta urbanización y exigen respuestas de las autoridades y, ahora, en medio de la tensión que se vive en la zona, se espera que alrededor de las 9.30 se presente personal con maquinaria pesada para empezar a armar las casillas, pero los vecinos adelantaron que intentarán impedir su ingreso.
Los frentistas de El Retiro apuntan que la instalación de esas viviendas en el barrio es promovida por el gobierno provincial, que busca reubicar a los vecinos de El Mercadito y El Churrasco, barrios cercanos a lo que será la nueva bajada de la Autopista Buenos Aires La Plata, a la altura de 520. Sin embargo, la información no ha sido confirmada oficialmente y en la Subsecretaría de Tierras bonaerense se negaron a dar precisiones al respecto ante las consultas de 0221.com.ar.
Cerca de las 8.30, por su parte, llegó al lugar el delegado comunal de Lisandro Olmos y, según informó una vecina presente en el corte, les indicó que no estaba enterado del supuesto traslado y se manifestó "en contra" del mismo. Además, aseguró que se quedará en el lugar mientras se extienda la medida.
Los vecinos también denuncian que han sido amenazados durante la noche por motociclistas que "tiran tiros" y gritan "aunque pongan paredones vamos a entrar igual". Vargas destacó, en este marco, que desde 2020 conviven con una toma de tierras tras la que crecieron los hurtos, las entraderas y los asaltos en el barrio y apuntan a que el nuevo asentamiento no haría más que agravar esa situación.

Los frentistas también sostienen que la misma situación generó serios problemas en la calidad de los servicios públicos. Carla Gómez Aranda, también presente en el corte, contó a este medio que desde aquel año tienen problemas con el suministro eléctrico y de agua y, pese a haber hecho los reclamos correspondientes, aún no han tenido soluciones. "Ellos no pagan nada y a nosotros nos persiguen hasta abajo de la cama", cuestionó la mujer y cerró: "Hicimos denuncias y nadie los sacó. Nada".