Los votos en blanco, los anulados y el ausentismo crecieron considerablemente en las 18 elecciones que se realizaron hasta el momento en las diferentes provincias del país, al punto tal que los candidatos pusieron un énfasis especial, en las últimas horas, en insistirle a la ciudadanía para que vaya a votar.
Hasta el momento, 18 de las 24 jurisdicciones han votado en diferentes categorías. Según de qué provincia se trate, se ha elegido gobernador y vice, diputados, senadores, intendentes o precandidatos y tras esas elecciones se observó, una vez más, la caída de la participación del electorado, que se acentúa comicio tras comicio y se asocia con el desencanto hacia la clase política. Concretamente, unos 6 millones de votantes (el 16.75% del total del padrón) se han abstenido, han impugnado su voto o directamente votaron en blanco.
Si bien la situación no es novedosa, hay un crecimiento elección tras elección del ausentismo en el cuarto oscuro. Los principales aspirantes presidenciales temen, de acuerdo a las encuentras y relevamientos que sus equipos técnicos hacen, que las PASO del próximo domingo repliquen el fenómeno de los "desencantados", con las abstenciones y el voto en blanco a la cabeza.
Según los relevamientos oficiales, que lleva adelante el Ministerio del Interior de la Nación, en las PASO de 2021 se registró el menor nivel de participación donde sólo concurrió a votar alrededor del 68% de los inscriptos en el padrón. A esto se suman los guarismos que arrojaron los comicios en las 18 elecciones provinciales que ya se celebraron este año, tanto primarias como generales, donde alrededor de 6 millones de personas votaron en blanco, nulo o no fueron a votar.
Vale recordar, por ejemplo, que la participación en Santa Fe fue del 60,6%, en Chaco, del 62,9%; en Mendoza, del 66,3%; en Río Negro, del 68,2%; en Córdoba, del 68,2%; en San Juan, del 69,5%; y en Salta, del 69,5%. Salvo en Tierra del Fuego, Tucumán y San Luis, en el resto de las provincias el nivel de ausentismo creció respecto a los comicios de 2019.
Por otra parte, en la mayoría de los distritos aumentó significativamente el volumen del voto en blanco, que también puede interpretarse como parte de la falta de confianza hacia los políticos. Por ejemplo, en Mendoza, la suma de votos en blanco y nulos pasó de 71.996, en 2019, a 124.343, en 2023. En Jujuy, el salto fue aún mayor y pasó de 13.303 en 2019 a 53.001, en 2023. La elección en Ciudad de Córdoba confirma la apatía reinante: la participación llegó al 60,2%, su nivel más bajo desde 1983, cuando regresó la democracia.