“Me gritaba: 'Papi, no me sueltes. Me muero'”. El que habla es Gonzalo, el papá de la nena de La Plata que quedó colgada a más de 7 metros de altura luego de que un arnés se aflojara cuando recorría un circuito de un parque de atracciones aéreas en la ciudad de Mar del Plata.
Todavía conmovido por la situación, el joven contó que habían viajado a La Feliz para disfrutar de los últimos días de vacaciones de invierno. El hecho sucedió el sábado pasado, cuando decidieron ir a pasar la tarde al parque de diversiones Aerópolis, un espacio dedicado a juegos de aventuras, como tirolesas y otras atracciones.
“Cuando entrás, te ponen el arnés y no te explican nada más”, aseguró Gonzalo a TN. En ese sentido, contó el momento previo al incidente: “Cuando estamos subiendo la escalera, mi hija me dijo que tenía el arnés flojo. Esto lo escuchó una de las chicas que trabaja en el predio, entonces nos hizo bajar y le volvió a ajustar el arnés. Pero como era su primer día de trabajo, no sabía ponerlo, por eso otro chico la corrió y le enseñó como se hacía”.
De acuerdo con su relato, la nena ya sabía que algo andaba mal y lo presintió: “En medio del juego, a unos 15 o 20 metros de altura, mi hija empieza a sentirse mal y se pone nerviosa porque ve que el arnés no la estaba ajustando bien. Se puso a llorar de la desesperación. Yo estaba a unos cuatro metros de distancia más o menos, pero traté de tranquilizarla”.
Fue en ese momento que perdió la estabilidad y cayó. “El arnés, en vez de cumplir su función para tenerla sujetada verticalmente, se le soltó. Ella se dio vuelta y fue en caída libre, de espalda. Gracias a Dios, tuvo la fortuna de que le quedó enredada la zapatilla en el arnés, que ya estaba completamente salido. Lo primero que me salió en ese momento es tirarme y entrelazar mis piernas entre las suyas, mientras me agarraba con las manos para no caerme”, sostuvo Gonzalo.
A su vez, recordó que “sacó fuerzas de donde pudo” y trató de mantener a su hija a salvo, mientras esperaba que la rescaten. “Hice toda la fuerza que pude para sostenerla. Los padres que estaban abajo empezaron a pedir ayuda, pero no llegaba nadie. Yo ya estaba cansado, mis piernas se aflojaban, todo esto mientras mi hija gritaba ‘Papi, no me sueltes. Papi, me muero’. De repente, había cada vez más gente abajo, haciendo una red humana como para sostenerla por si se caía y amortiguar el golpe. Una cosa muy rústica, pero agradezco la intención”, manifestó. Y aclaró que, afortunadamente, la nena no sufrió ningún golpe, pero “terminó en estado de shock”.
Tal como se ve en las imágenes, en medio del hecho los chicos corrían por todos lados pidiendo ayuda. “Después llegó alguien con una escalera, pero como no tenía apoyo, los padres ayudaron a tenerla. Una de las chicas del parque se subió a una red y ahí la solté. Recé a Dios para que me la haga caer sobre la espalda, y así fue”, remarcó.
Sobre el estado de salud de la nena, Gonzalo aseguró que no sufrió ningún golpe, pero “terminó en shock”. Además, denunció que desde el parque no llamaron a una ambulancia y la revisaron. “No había ningún protocolo de rescate. Nadie estaba capacitado para actuar. Tampoco revisaron a mi hija cuando pudimos bajarla, no empatizaron con la situación, ni me pidieron disculpas. El dueño básicamente le echó la culpa a mi hija por caerse”, cerró.