Trabajadores gastronómicos que dependen de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) denuncian un atraso en el pago de los sueldos correspondientes los meses de abril y mayo 2023 y podrían dejar sin servicio al Hospital Mario Larrain, donde presta servicios la empresa que los emplea.
Los empleados del Grupo Valber SRL advirtieron que no solo no obtuvieron respuesta alguna a sus reclamos sino que además son amenazados y adelantaron que, de no resolverse el conflicto, podría verse afectado el servicio de comida en el citado centro de salud.
El gremio publicó un duro comunicado al respecto, en el que se informó que en el mes de mayo, no percibieron el salario correspondiente al mes de abril y en lo que va de junio tampoco percibieron el correspondiente a mayo.
El pasado 23 de mayo los trabajadores informaron que pese a haber enviado una nota a la empresa notificando de la situación, ni esta ni el hospital dieron respuestas al conflicto, que se vio agravado con la suspensión "injustificada" de la nutricionista del servicio. UTHGARA informó este jueves, además, el vencimiento de los "plazos legales que la empresa tiene para realizar el pago de los haberes de mayo" y remarcó que tanto los trabajadores como sus familias "se encuentran en una situación de incertidumbre ya que dependen del sueldo para subsistir".
Vencidos los plazos legales, se pidió la intervención del Ministerio de Salud de la Provincia, pero el organismo encabezado por Nicolás Kreplak "tampoco tomó cartas en el asunto", indicaron. "Ya se habló con las autoridades del Hospital de Berisso, que se pusieron a disposición de los trabajadores desde el 23 de mayo, pero hasta hoy no se ha resuelto el tema", explicó Emmanuel Guerrero, miembro de Comisión del Sindicato de Gastronómicos. "Queremos que se haga el pago efectivo del reclamo, lo antes posible, para no llegar a un corte total del servicio, ya que se verían perjudicado los pacientes", remarcó en diálogo con el medio local Berisso Ciudad y apuntó: "El dueño de la empresa hace caso omiso al pedido, redoblando la apuesta con las amenazas hacia el personal".