Con la declaración de dos testigos finalizó la etapa de pruebas en el juicio oral para Lucas Agueda acusado de asesinar a María Angélica Olmo, de 79 años, degollada en su casa ubicada en la localidad de Tolosa. El hecho fue descubierto el 3 de diciembre de 2016. Dos semanas después, fue detenido el acusado en su vivienda usurpada en calle 34 entre 16 y 17 del barrio La Loma. El acusado fue procesado por el delito de "homicidio criminis causa" (matar para lograr consumar el delito y/o procurar la impunidad del mismo), figura legal que tiene una pena en expectativa de prisión perpetua.
La coartada del acusado es que ese día tuvo un accidente de tránsito, viajaba en moto junto a su suegro y chocaron con un taxi en la esquina de 17 y 530.
La primera testigo en declarar en la jornada de hoy fue su suegra, Rosa María Rochieri, quien confirmó que el acusado y su marido tuvieron un accidente en moto en la localidad de Tolosa, pero no pudo precisar la fecha del accidente.
Luego declaró Juliana Alfonsín, ex abogada de Agueda, quien la relevó de mantener el secreto profesional. La letrada lo asistió en la causa hasta la elevación a juicio de expediente. En el tramo conceptual del relato dijo que el acusado trabajaba en la línea 0800 vecinal durante la gestión de Pablo Bruera como intendente, pero que se quedó sin trabajo con el cambio de gobierno a fines de 2015. Lo describió como “una persona responsable, cumplidora, llevaba una vida ordenada, no faltaba al trabajo” y ratificó que tenía antecedentes penales.
La letrada señaló que durante el tiempo que lo asistió en la defensa Agueda le dijo que había hecho changas en la casa de la víctima, que la jubilada le adelantaba dinero por trabajos que luego hacía y que la noche del hecho llamó a la mujer para pedirle dinero para cargar la SUBE.

“El rumor que había en el barrio de la víctima es que los autores fueron dos personas de ese barrio de Tolosa que eran las que estaban haciendo estragos en la zona”, recordó ante los jueces del Tribunal Oral Criminal I de La Plata quienes le pidieron que aclarara si ese “rumor” lo percibió por sus propios sentidos y fue un comentario de terceros. La testigo señaló que eso se lo comentaron.
En la audiencia del lunes 29 de mayo habló el sospechoso. Lo hizo durante una hora. Dio su versión de los hechos, pero no pudo explicar las contradicciones señaladas por el fiscal.
Se sospecha que fueron dos los autores del aberrante crimen, pero la Justicia logró obtener evidencias para juzgar a uno solo. Del lugar de hecho se llevaron un televisor color de 32 pulgadas, pero en rigor el móvil de crimen no sería ese robo, sino la abultada deuda de dinero que el acusado tenía con la víctima, a quien le realizaba tareas de jardinería y mantenimiento en la vivienda de calle 22 entre 525 bis y 526 donde se perpetró el asesinato de la jubilada.

El cuerpo de la víctima fue encontrado tirado en el living, sobre un charco de sangre y boca arriba. Los forenses que hicieron la autopsia determinaron que tenía dos cortes en el cuello, aunque uno, muy profundo, fue el que la mató. Además, tenía golpes en la cabeza.
En el lugar los peritos secuestraron un cuchillo que sería de la casa y estaba a un metro del cuerpo, sobre una silla y con restos de sangre. Ninguna cerradura estaba violentada ni forzadas las aberturas. Aquí se abren dos hipótesis. La primera indica que la víctima conocía a quienes resultaron sus victimarios y les abrió la puerta. La segunda apunta que el o los criminales ingresaron por la puerta del fondo, que la jubilada solía dejar abierta para que circularan sus cuatro perros.
Tras 12 días de investigación personal del gabinete de Homicidios de la DDI La Plata allanó dos domicilios y en uno de ellos, una finca usurpada en Barrio Norte, detuvieron al presunto autor. Se trata del ex convicto que está siendo juzgado.

Agueda era el jardinero de Olmos y los investigadores encontraron varios elementos que lo inculpan: un análisis de las llamadas de su celular, el testimonio de un vendedor ambulante (lo escuchó decir horas antes del homicidio "hay que matar a la vieja") y se percataron que el sujeto le debía unos 20.000 pesos a la jubilada.
La acusación está a cargo del fiscal de juicio Jorge Paolini y la defensa en manos de la defensora oficial Ana Julia Cova.