El caso José Luis Haile, el platense detenido en Brasil por un episodio de racismo en un supermercado de Río de Janeiro, sumó un nuevo capítulo con la difusión del testimonio clave que permitió su arresto y expuso el contraste entre las legislaciones de ambos países.
"Soy mestizo y también sufrimos racismo en Argentina. Pero allí no hay ninguna ley que lo prohíba. Así que me puse en su lugar", afirmó Juan Esteban García, el argentino que intervino en la situación y cuya declaración fue determinante para que la Policía avanzara con la detención.
El episodio ocurrió días atrás en el barrio de Copacabana, en una sucursal del supermercado Mundial, donde Haile —de 67 años y conocido como "El Puma"— protagonizó un violento cruce mientras hacía la fila para pagar.
Según reconstruyeron testigos, el conflicto comenzó por una queja por la demora en la atención y escaló cuando el hombre dirigió su enojo contra Samara Rodrigues de Lima, una repartidora de 23 años que retiraba pedidos en el lugar, a quien insultó con expresiones racistas.
El testigo que denunció a un platense por racismo en Brasil
Tal como contó 0221.com.ar, el platense le gritó "negra puta" en al menos dos oportunidades, lo que generó la reacción inmediata de quienes estaban en el comercio y derivó en la intervención policial en el lugar.
En ese contexto, García decidió involucrarse. "Lamentablemente, este tipo de personas aún existen, pero tenemos que actuar con mano dura contra ellas, de lo contrario esto nunca terminará", agregó al explicar por qué tomó partido en defensa de la joven.
Con su testimonio, las autoridades avanzaron rápidamente y detuvieron a Haile en flagrancia. Luego, la Justicia de Río de Janeiro dispuso la prisión preventiva, aplicando la normativa vigente que desde 2023 equipara la injuria racial al delito de racismo.
Detención platense José Luis Haile en Brasil racismo
Otro acto racista de un argentino en Brasil
El caso generó repercusión tanto en Brasil como en la comunidad argentina, no solo por la gravedad del hecho sino también por las diferencias legales: mientras en Argentina estos episodios suelen tener un encuadre más leve, en Brasil implican penas severas, carácter imprescriptible y la imposibilidad de acceder a la libertad bajo fianza en instancia policial, lo que complica el panorama judicial del acusado.
Cabe recordar lo sucedido con el caso de Agostina Páez, la abogada argentina que estuvo detenida y enfrentará un juicio por señas racistas contra un grupo de brasileros. La Jusiticia le impuso una caución de USD 18.000 para habilitar su regreso al país.