miércoles 01 de abril de 2026

Provincia invertirá $1.300 millones en una obra clave para el servicio de agua en La Plata

Las autoridades provinciales licitarán obras en el postergado Acueducto Norte que, desde su inauguración, operó siempre con fallas.

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Tras varios años de idas y vueltas, roturas y reparaciones, finalmente la Provincia volverá a invertir una millonaria suma para terminar definitivamente el Acueducto Norte, una obra clave para abastecer de agua potable a vecinos de Tolosa, Gonnet, Villa Castells y City Bell, entre otras localidades del norte platense. Con un presupuesto de 1.379.392.301 millones de pesos, las obras prevén llevarse a cabo en un pazo de 300 días corridos y beneficiarán, según se anticipó, a miles de vecinos en La Plata.

Las autoridades bonaerenses indicaron que la apertura de los sobres de la licitación tendrá lugar el próximo 1° de julio y, una vez adjudicados, los trabajos se extenderán desde la estación de bombeo en 120 y 33, en Tolosa, hasta el empalme 489 y 15 bis, en Gonnet, y representa más de 8.500 metros de nuevas cañerías.

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En este marco, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, Julio Alak, agradeció al gobernador Axel Kicillof "la próxima licitación de la rehabilitación del Acueducto Norte que beneficiará a Tolosa, Gonnet y Villa Castells" y destacó "el impulso a la jerarquización de la ciudad Capital, que en este caso realiza, junto al ministro de Infraestructura, Leonardo Nardini, para para mejorar el servicio de agua potable de miles de vecinos de esas localidades".

Las acciones permitirán regular la presión en toda la traza pudiendo operar de una manera más eficiente, minimizando los cortes por rotura. Además, se beneficiará la zona norte de la ciudad de La Plata, ya que permitirá llevar el suministro de agua potable a los desarrollos urbanísticos linderos a la autopista La Plata-Buenos Aires.

OBRA FALLIDA

Aunque los trabajos comenzaron en 2017 y se desarrollaron durante varios años, el acueducto nunca funcionó como debía. Las obras demostraron una y otra vez tener serias falencias, generando enormes pérdidas de agua cada vez que la Aguas Bonaerense S.A. (ABSA) decidía aumentar el caudal del suministro.

"El Acueducto Norte, que debía abastecer de agua potable a Gonnet, se retrasó por dos años en el plazo dado por Julio Garro y nunca fue inaugurado oficialmente. Y lo peor es que cuando fue sometido a presión, no soportó y se ha venido rompiendo en los últimos dos años, en más de 100 lugares", ya remarcaban a principios del 2020 los vecinos sobre los múltiples desperfectos que había presentado la obra, que nunca fue inaugurada formalmente.

Con el cambio de gestión, las nuevas autoridades de la empresa a cargo del servicio llevaron a cabo una profunda auditoría y detectaron serias irregularidades en las obras. El conducto, propuesto por la gestión de María Eugenia Vidal para mitigar los inconvenientes en esas zonas de la capital provincial, nunca pudo ser operado a tal fin, generando una constante inversión en reparaciones inconducentes que obligaron a reducir su operatividad.

La obra del Acueducto Norte estuvo a cargo de la unidad transitoria de empresas (UTE) constituida por  Coninsa SA y Mario Caroleo SA, pero nunca superó la instancia de prueba hidráulica que permitiera su operación definitiva. Pese a ello, la anterior gestión al frente de ABSA "cumplió con los pagos de una obra inútil" por un total de 83 millones de pesos, según reveló la gestión a cargo de  Germán Ciucci, quien asumió el mando de la compañía tras la asunción de Axel Kicillof.

La investigación interna realizada por las nuevas autoridades detectó el incumplimiento en diferentes instancias de la obra que impidieron a la empresa prestadora de los servicios de agua y cloacas en la región, tomar de manera definitiva la operación del Acueducto. Los problemas eran varios, pero las principales irregularidades se dieron en el proceso constructivo: durante el período de obra, la empresa omitió etapas necesarias para la correcta operación de la cañería a fines de proveer el servicio de agua potable. Según trascendió, esas omisiones iban desde fallas en el empalme de los caños, hasta la inexistencia en la preparación del suelo para la nivelación de los mismos, impidiendo que el acueducto tolere la presión necesaria para conducir el agua potable a los casi 30.000 usuarios a quienes se le prometió el servicio.

El informe que hizo la empresa detalla que personal de ABSA que intervino en las reparaciones detectó que en las excavaciones realizadas al momento de las roturas se observa suelo no seleccionado, homogéneo en la zanja, sin estratificación o evidencia de recambio, y los caños no apoyados sobre arena. Esta situación genera constantes roturas en diferentes sectores de la traza que implican la salida permanente de funcionamiento, aparte de una erogación constante en reparaciones que asciende a más a 55 millones de pesos.

En el duro informe realizado por la empresa se había adelantado además el inicio de investigaciones que no descartaban una complicidad interna que permitiera el avance del proceso de obra, una situación evidente ante la pasividad de las instancias de inspección, ya que se dejó avanzar sin la ingeniería ejecutiva y se solicitaron las pruebas hidráulicas pero no se exigió con medidas extremas. Recién al final, se realizó un análisis adecuado, cuando la obra ya estaba avanzada en un 97%, al detectarse los errores al momento de la puesta en marcha.

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