Tras varios años de ausencia, la moda de las amenazas de bomba parece haber vuelto a la región y esta misma mañana el colegio Carlos Vergara se vio obligado a interrumpir las clases tras activar el protocolo de explosivos a raíz de un llamado anónimo. El aviso puso en alerta a las autoridades cuando apenas estaba comenzando la jornada escolar y por ello se impidió el ingreso de los estudiantes hasta tanto los expertos en explosivos pudieran realizar las pericias de rigor.
Según se dio a conocer, una dotación de especialistas de la Dirección Provincial de Explosivos llegó rápidamente hasta el lugar y desplegó un operativo que incluyó la utilización de perros entrenados, tras lo que se determinó que todo fue una falsa alarma.
Tras culminar la búsqueda, las clases pudieron ser retomadas con normalidad. La Justicia, por su parte, inició una investigación por el delito de "intimidación pública" para determinar quién o quiénes fueron los autores del llamado.
Las amenazas de bomba fueron una constante durante varias semanas en 2019, interrumpiendo las clases casi a diario en una desorbitante cantidad de colegios de toda la región; y esa misma moda parece haber vuelto ahora. La amenaza en la escuela de 4 y 36 tiene un antecedente reciente y es que el pasado miércoles ocurrió un hecho similar en la Escuela Media N°1 de Berisso, donde los directivos de la institución se vieron obligados a evacuar el lugar a raíz de otra falsa alarma.