Alejandro Bodart presentó este miércoles en La Plata su precandidatura a gobernador por el MST dentro del Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Unidad (FIT) y habló con 0221.com.ar de sus propuestas electorales para realizar "cambios estructurales" en la provincia como una reforma agraria, una reforma judicial y en materia de seguridad para que tanto los jueces y fiscales como los comisarios sean elegidos por el voto popular. También explicó las diferencias que hoy los separan de los otros partidos de izquierda y se mostró a favor de buscar una lista de unidad, permitiendo que la militancia defina al candidato presidencial que llevará el FIT en "una gran conferencia nacional". El dirigente analizó, además, el crecimiento del líder de La Libertad Avanza, Javier Milei, y el fallo de la Corte Suprema de Justicia que suspendió las elecciones en las provincias de San Juan y Tucumán.
—Creemos que el gran problema que tiene la provincia es que es rica pero tiene las mayores cifras de pobreza e indigencia. Tenemos el 40% de la población pero cerca del 60% de la indigencia. Y esto tiene que ver con que las riquezas que produce la provincia van a parar a pocas manos o se van afuera en concepto de pago de deuda. Y creemos que hay que tomar medidas para afectar los intereses de los que han acumulado y siguen acumulando la riqueza. Hace falta una reforma agraria integral para democratizar la tenencia de la tierra que se acumula en pocas manos, creemos que hace falta una reforma judicial para terminar con una justicia adicta al poder de turno. Queremos una reforma integral para que los jueces y los fiscales sean elegidos por la gente. Queremos una reforma en seguridad pero si no hay un shock para sacar al millón y medio de jóvenes que no estudian ni trabajan en la Provincia cada vez vamos a tener más inseguridad porque los que llegan hasta ellos son el policía corrupto o el narco. Hace falta una reforma para que el comisario sea electo por la gente y pueda ser revocado cuando no hace lo correcto. Creemos que hacen falta cambios estructurales en el país: una reforma política en serio, terminar con el Senado e ir a una cámara única, creemos que los salarios de los funcionarios tienen que estar relacionados con lo que gana una maestra, no porque querramos bajar los salarios sino para que se preocupen por hacerlos subir. Creemos que hay salida para la inflación pero el problema es que hay que aplicar incluso herramientas que tenemos como la ley de Abastecimiento. Hay medidas para terminar con los problemas pero hay que tocar intereses y nosotros somos los únicos que planteamos tocar esos intereses pero luego a los únicos que afectan es a los pobres y a los trabajadores.
—¿Cómo está la relación con los otros partidos que integran el Frente? ¿Pueden llegar a la unidad?
—Estamos en un proceso de debate al interior del FIT, estamos presentando los candidatos y aspirando a que lleguemos a una lista única y tratar de no llegar a las PASO. Es evidente que al interior de nuestra fuerza no hay debate de candidaturas sino de perfiles, nosotros creemos que tenemos que tener un perfil mucho más agresivo con respecto al gobierno nacional y provincial y la verdad es que el gobierno con un discurso de cierto progresismo ha terminado con una política que no tiene nada que desear a la derecha porque (Sergio) Massa en el gobierno nacional, votándose acá presupuestos que son a la baja en salud y en educación, para pagar deuda, votando juntos Juntos por el Cambio y el FdT, algo que la gente no sabe, cree que son perro y gato, pero son "Cien por ciento lucha" porque hacen como que se pelean y las leyes esenciales las votan juntos. Nosotros creemos que hace falta fortalecer a la izquierda no sólo para tener más representación institucional en las distintas instancias sino para lo que se viene, una etapa muy mala para los trabajadores, de mucha confrontación social porque uno mira lo que van a aplicar el FdT, JxC -y ni hablar si llegara a ganar un Javier Milei- y son ajustes durísimos que no pasan sin represión y esto puede terminar en un super 2001.
—¿En qué puntos están más cerca?
—Estamos hablando con la gente del Partido Obrero y tenemos una coincidencia importante: creemos que sería muy bueno elegir los candidatos con una gran participación de la militancia. Posiblemente sea una punta de salida porque nosotros creemos que la militancia tiene que participar, ese es un punto de diferenciación interior. Creemos que no puede ser que nos juntemos los dirigentes de cuatro partidos y resolvamos las listas, el programa, el marco de alianzas, el perfil. Creemos que llegó el momento de hacer participar a la militancia.
—¿Cómo sería esa participación?
—Nosotros proponemos asambleas en todas las provincias para elegir los candidatos provinciales en aquellos lugares donde no se haya hecho ya una elección y que, de ahí, se mandate a representantes para una conferencia nacional donde elijamos a los candidatos a presidente, a gobernador, etc. Es decir, que incorporemos a la militancia como un factor activo y no pasivo, no que solamente nos vote. Eso nos permitiría sumar a gente de izquierda que no se siente representada por los partidos pero sí por el Frente de Izquierda. Hay gente que se siente de izquierda, que nos vota pero que no participa.
—¿Y hay un principio de acuerdo en torno a esta propuesta?
—Estamos charlando. Nosotros largamos esa propuesta, los compañeros del PO la están evaluando y les parece interesante. Esperamos que las otras fuerzas también la evalúen y si no nos ponemos de acuerdo bueno, las PASO pueden ser una opción porque hay matices al interior y no es malo que haya matices en la izquierda porque no somos un partido de pensamiento único, somos un frente. Nosotros creemos que hay compañeros que son poco críticos hacia el gobierno nacional, que se influencian con que son el progresismo y nosotros creemos que no tienen nada de progressismo ni Axel Kicillof, ni Alberto Fernández ni Sergio Massa, un hombre de la embajada de Estados Unidos que va a aplicar el plan a rajatabla. Lo están aplicando acá, un Sergio Berni no es de Milei, es de Kicillof. Creemos que justamente la falta de un progresismo real, que tome medidas en favor de la gente es lo que ha favorecido que crezca la derecha, que vuelva a ser una opción JxC después del desastre que hicieron tiene que ver con la decepción que ha provocado esta gente.
—¿Cómo analiza el crecimiento de Milei en las encuestas?
—Creo que acá lo que hay es una decepción con la partidocracia tradicional, con el radicalismo ya lo vimos en 2001 que ha quedado reducido a un actor secundario pero hay también una decepción con lo que fue el gobierno de Macri y con Alberto, con Cristina Kirchner, con Kicillof y de esa decepción ha habido una intencionalidad de levantar a una figura como Milei desde algunos sectores del poder más concentrado, no tanto para que gane, pero sí para meter debates que antes parecían que no estaban planteados. Ahora están preocupados los que le dieron manija a Milei porque un gobierno suyo provocaría un estallido social al otro día proque si intenta aplicar las medidas que dice esto explota. Eliminar la educación pública, eliminar la salud pública, dolarizar, sólo se puede hacer así: llevar el dólar a 7 mil, es simpático para la gente que cree que va a tener dólares en el bolsillo y va a tener un dólar porque se va a ir a 10 mil ó 15 mil pesos, va a haber salarios de 20 dólares. Ahora ¿por qué crecen estos fenómenos? Por la decepción que provocan los gobiernos que hemos tenido. Es un fenómeno mundial y de esas crisis surgen algunos personajes como Milei que con un discurso facilista como dolarización, ¡la casta! La casta un hombre que lleva a Ricardo Bussi y a Martín Menem, por ejemplo, en las provincias o que es un empleado del poder financiero. Yo creo que hay una desconexión tremenda de la clase política tradicional con la realidad. Viven en un tupper porque no recorren un barrio, no recorren una facultad, o sea, y muchas veces cuando las recorren les pasa lo que le pasó a Berni,por eso creo que la izquierda es la única que tiene una radiografía real de lo que pasa abajo. Si querés realmente solucionar los problemas, tenés que tocar intereses en este país. O sea, la deuda no puede seguir... No podemos seguir pagando una deuda que nunca se investigó. Nosotros creemos que para frenar eso, hay que investigar la deuda, no pagar un peso hasta que no sepamos realmente qué fue. La única investigación que hubo descubrió 2000 ilícitos con relación a la deuda. No la investigan porque cae toda la clase política tradicional que ha sido cómplice de esa estafa.
—¿Qué opina del fallo que suspendió las elecciones en San Juan y Tucumán?
—Creo que muestra el debacle de la justicia y que no hay una justicia realmente independiente del poder político. Esos candidatos no tendrían que nunca haber sido candidatos en sus provincias porque violentan la constitución local, ni en San Juan ni en Tucumán. Los autorizaron a ser candidatos, precisamente porque hay una justicia adicta en las provincias al poder de turno de esos feudos, donde hacen lo que quieren. Si fuera nuestro un candidato en esas condiciones lo hubieran bochado, pero como son los candidatos del poder pueden pasar. Y después una Corte que podría haber fallado mucho antes para no reventar el proceso electoral y que lo hace a último momento para darle un golpe al oficialismo porque trabaja para para la oposición, entonces son dos poderes que realmente no hacen justicia ni piensan en la gente en independientes sino que son poderes que trabajan para el poder de turno. Por eso nuestra propuesta de democratizar la justicia. Yo he sido diputado: los diputados y los fiscales se eligen en un toma y daca en la última sesión del año, donde entre las dos fuerzas, no es cierto que tienen mayoría, dame un fiscal, te doy dos jueces, o sea, así es como se conforma la justicia, por eso la justicia es adicta. Hay que elegir a los jueces y los fiscales en una elección separada de la elección general, para que tengan que responder ante la gente y que pueda ser revocable -como con cualquier hijo de vecino- cuando no cumplen. O sea, tenemos que animarnos a que sea juicio por jurados en todas las instancias para no depender del juez de turno.