Un grupo de delincuentes le dieron un golpe millonario a una familia de la zona norte de la ciudad luego de haber actuado bajo un régimen minucioso y cauteloso que hace creer que se trató de profesionales del delito. Los dueños de la casa ubicada en 27 entre 465 y 466 se encontraban en ese momento en Capital Federal debido a una operación quirúrgica que tenía planificada el propietario, por lo que fueron enterándose de todo lo sucedido mediante un cruce de mensajes con uno de sus hijos mayores que se encargó de ir hasta la casa para confirmar que se habían llevado una cifra millonaria de la casa.
Por lo pronto, todo lo sucedido durante el asalto es materia de investigación, dado que los ladrones estuvieron en todos los detalles: por la información que pudo recabar la policía, se supo que cortaron los cables de conexión de las cámaras y del sistema de seguridad que protegía la casa y les permitía a sus dueños estar atentos de lo que sucedía mientras no estaban. Lo cierto es que, de esta manera, se mantuvieron ocultos durante todo el tiempo que estuvieron dentro de la casa.
A pesar de las sigilosas tareas de inteligencia que realizaron los delincuentes, una notificación de movimiento dentro de la casa le llegó al dueño que en ese momento se encontraba en pleno post operatorio. Sin embargo, el poco tiempo que habrían estado los ladrones dentro de la casa parecen haber sido suficientes para llevarse todo el dinero que tenía el propietario en su caja fuerte ya que cuando éste logró dar el aviso a su hijo, estos ya no se encontraban dentro de la vivienda.
"No hubo registros de ningún tipo. Actuaron sin improvisaciones. Muy probablemente se trazó un plan y lo cumplieron al detalle. Se ve que tenían un objetivo claro y preciso", indicaron fuentes del caso a El Día, al tiempo que confirmaron que fue cerca de las 20.50 cuando dejaron de funcionar las cámaras de seguridad y aparentemente habrían ingresado a la casa.

Si bien todo se encuentra en plena investigación debido a que las cámaras de seguridad no pudieron capturar a los delincuentes, se pudo saber que estos actuaron con las herramientas necesarias para cometer con éxito todo el plan e incluso poder abrir la caja fuerte que se encontraba en la habitación de los dueños y que tenía dentro una cifra de 3000 dólares estadounidenses.
Este último dato es uno de los motivos que ha llevado a los investigadores a creer que se trata de un asalto planificado con ayuda externa o, en su defecto, una indetectable labor de inteligencia previa que los propietarios no lograron identificar antes de irse. Por estos motivos es que la investigación pasa por estudiar los movimientos del entorno de la víctima, quien era el único que podía conocer la ubicación de todos sus ahorros. De más está decir que por el momento los sospechosos se encuentran prófugos y la tarea de localizarlos no será fácil hasta que surjan nuevas pistas alrededor de este episodio delictivo.