Varias familias de Ringuelet pasaron la noche del viernes y parte de la madrugada de este sábado en vilo por los insistentes ataques de delincuentes que se robaron los cables de la cuadra. Ocurrió en 510 entre 5 y 6 y alrededores. La Policía fue más de una vez pero nunca los atraparon.
"¿Qué están esperando? ¿Que dejemos a uno tirado en la calle? Le dije al 911. La chica que me atendió me dijo 'señora cálmese que ya mandamos un móvil'. Sí, pero ya está, ya se fueron", fue el mensaje que envió una de las vecinas de esta zona de La Plata al grupo de seguridad del barrio, en el momento de mayor tensión. En el barrio se acumula la bronca porque desde hace tiempo son víctimas de reiterados hechos de inseguridad, que continúan sin solución por parte de las autoridades.
Minutos antes de las 22 de este viernes, tres ladrones intentaron robar los cables del tendido en la vía pública en esa cuadra, muy cerca de la estación de trenes de Ringuelet. Los vecinos escucharon los ruidos y llamaron a la Policía. En todo ese lapso de tiempo estuvieron alertas mientras esperaban la llegada de algún patrullero, pero ello ocurrió 20 minutos después.
"Al cable lo cortaron y al tipo lo agarré en la puerta de casa; se fue corriendo", contó un vecino, mientras otros mandaban audios relatando lo que habían escuchado. De fondo, no paraba de sonar la alarma vecinal. "Al cable lo dejó tirado y lo metí en mi casa", completó. Todo, con varios postes de luz que no funcionaban, porque según contó una mujer que vive allí, el alumbrado público no anda y la cuadra está oscura desde hace varios días.
Pasadas las 22.20 llegaron dos camionetas con policías, pero ya era tarde. Los oficiales les dijeron a los vecinos que "esto es cada vez más común en todos los barrios. Van mirando los movimientos durante el día en cada cuadra y después accionan. Y cuando dejan un cable tirado como ahora lo más probable es que vuelvan, que se cuelguen de ese cable para tirar y que se lo lleven". "Nos pidieron que estemos atentos y que cualquier cosa volvamos a llamar", se resignó una vecina.
Una hora y media después volvieron a escuchar ruidos. En esta ocasión, los ladrones llegaron a la cuadra en moto para continuar el robo, con total impunidad: terminaron de arrancar uno de los cables y se lo llevaron arrastrando por el asfalto, subidos a la moto. Escaparon en dirección a calle 5, según el relato de otro de los vecinos que se quedó haciendo guardia pegado a su ventana sin poder dormir. "Es una barbaridad que se manejen así, no los para nadie, no se puede creer", reprochó otro.
A las 2 de la madrugada la alarma volvió a sonar, esta vez porque otra vecina -que también permanecía despierta vigilando la cuadra- escuchó ruidos extraños: eran dos personas tirando más cables. "Escuché un golpe muy fuerte y me asusté mucho, por eso llamé a la Policía otra vez", contó en el grupo de seguridad. "Se escuchó un latigazo", agregó. Pero la escena tuvo el mismo final: los delincuentes escaparon y los oficiales nada pudieron hacer.