Tras la declaración de la emergencia sanitaria por la gripe aviar, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) prohibió este jueves la venta de aves vivas en toda la Argentina. Según los detalles de la medida, alcanza a forrajerías, casas agropecuarias y veterinarias que se dediquen a su comercio y distribución.
La enfermedad ya registra once casos en el país y amenaza con provocar fuertes pérdidas productivas. La resolución fue publicada en el Boletín Oficial y lo que se busca es endurecer los controles frente al crecimiento de casos de la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP). El SENSA no sólo prohibió la venta de aves vivas sino también la realización de "exposiciones, ferias, eventos y actividades recreativas que impliquen concentración y movimiento de aves domésticas, ornamentales y silvestres con cualquier motivo y finalidad".
A su vez, el organismo dispuso una medida prohibitiva respecto del "movimiento de aves de traspatio, ornamentales y de deporte", a fin de restringir al máximo la posibilidad de que la enfermedad se pueda propagar. La resolución deja en claro que las medidas son de efectivo cumplimiento en todo el país. También se dispuso que la entrada a la Argentina debe realizarse por vía aérea como parte de un estricto protocolo. Los responsables de la operatoria deberán prever una unidad de aislamiento post-ingreso cercana a los aeropuertos para la remesa, huevos fértiles o aves de un día de vida.
El SENSA estableció así que los responsables deberán presentar el itinerario hasta la unidad de aislamiento, realizar un registro documental de todo el traslado y fijar seguimiento satelital durante todo el recorrido en el país. A su vez, se determinó que, después de la descarga de la remesa, se efectué la limpieza, el lavado y la desinfección del vehículo y, posteriormente, el vehículo debe dirigirse a un lavadero de camiones autorizado por el citado organismo.

La introducción de aves de corral al país ya requiere un período de aislamiento en instalaciones autorizadas previo a su importación definitiva. Ahora, las nuevas medidas buscan hacer frente a los temores de una eventual expansión de la enfermedad. "Resulta necesario restringir al mínimo posible la distancia que recorren las aves desde el punto de ingreso al país hasta el sitio donde cumplirán su período de aislamiento post-ingreso, para disminuir así las probabilidades de diseminación de enfermedades, incluyendo la IAAP", manifestó el SENASA.
El organismo solicitó maximizar los controles a los parques, reservas naturales y autoridades de fauna de todas las provincias y finalmente pidió "limitar las actividades que favorezcan la dispersión de las aves y el contacto entre aves silvestres y personas".