Continúa el juicio contra los ocho acusados de asesinar a Fernando Sosa Báez, el adolescente de 18 años que perdió su vida en la puerta de un boliche Le Brique. Fuentes judiciales indicaron que en la audiencia prevista para este martes continuarán declarando familiares de los imputados, que fueron propuestos como testigos por parte de la defensa de los rugbiers, que está a cargo del abogado Hugo Tomei y que cuenta con la colaboración de Emilia Pertossi, hermana de Ciro y Luciano y prima de Lucas Pertossi.
En tanto, Héctor Eduardo Benicelli, padre de Matías; María Alejandra Guillen, madre de Enzo Comelli; Erika Edith Pizzatti, madre de Ayrton Viollaz; y Mauro Rubén Pertossi, padre de Luciano y Ciro Pertossi, son los familiares citados para hoy.
Fuentes de la fiscalía informaron que ellos brindarán testimonio como "testigos de concepto", y que será la defensa -que los convocó a declarar- la que se encargará de demostrar en el juicio cuál puede ser el valor de sus eventuales aportes respecto del hecho analizado en el fallo.
Según el artículo 234 del Código Penal Procesal bonaerense, los padres y madres no pueden declarar contra sus propios hijos, por lo que se cree que la parte acusatoria no les va formular preguntas durante el interrogatorio.
Completarán la nómina de testigos del martes el oficial subayudante Andrés Martín; el perito informático Pablo Rodríguez Romero, quien realizó informes sobre la evidencia digital; María del Carmen Badaloni, jefa de la sección Psicología de la Asesoría Pericial La Plata, y el perito psiquiátrico Agustín Costa Shaw.

Máximo Thomsen, uno de los ocho acusados por el asesinato de Fernando, rompió el silencio y pidió declarar en la décima jornada de juicio. Entre lágrimas, el rugbier acusado de pegarle la patada mortal a Fernando, manifestó: "Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Escuché varias cosas sobre mí varios años. No reconocía por qué generaban tanto odio hacia mi persona, yo jamás en la vida tendría esa intención".
En su declaración, detalló cómo se enteró del crimen y relató: "Al otro día supe lo que había pasado. Cuando estábamos todo en el piso (la Policía) nos dice '¿ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe'. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía".

Sobre la pelea que terminó en el desenlace fatal, Thomsen contó: "Por lo que vi en los videos caminando con alguno de mis amigos. Tuve que mirar los videos porque por el alcohol y la asfixia (en referencia a la llave inmovilizadora que le practicaron los patovicas para expulsarlo de Le Brique) no recordaba. Miré para el costado y vi un grupo grande de chicos como que se iban a enfrentar con mis amigos. Cuando llego a la ronda y, se abre, siento un golpe en la cara".
El fiscal Gustavo García le preguntó al rugbiers si pudo ver quién pegó y a quién le pegó primero y el acusado se negó a responder. "Corresponde a otra persona", sostuvo.
Luego, se le exhibió un video de la pelea de los que grabó Lucas Pertossi. "¿Quién está en el piso?", preguntó García, a lo que Thomsen contestó: "¿Me está preguntando si hoy en día o en ese momento? Hoy en día por todo lo que vi deduje que es la víctima". Y añadió: "Cuando entré a la ronda recibí el golpe y pegué una o dos patadas, no sabría a quién ni cómo".

García indagó si pegó patadas a la persona que estaba en el suelo, a lo que Thomsen manifestó que "no recuerdo a quién le pegué ni cómo. En el momento estaba como en shock con todo lo que había pasado antes y entré en esa situación".
En ese marco, se le exhibió el video más conocido de la pelea y, nuevamente, el rugbier no quiso identificar a los otros imputados. La fiscalía le preguntó si hay personas alrededor ajenas a su grupo. Thomsen replicó: "Ahí es cuando veo que como no hay más nadie nos fuimos. No tengo muchos buenos recuerdos de ese momento. Solo me acuerdo que vi un grupo de gente y uno de mis amigos yendo a ese lugar".

El imputado también reconoció la ropa que usó ese día, incluida la zapatilla con sangre que lo coloca como la persona que le dio la patada mortal a Báez Sosa: "Son mías", dijo sobre el calzado y el pantalón que usó el 18 de enero de 2020.
Fuentes judiciales indicaron que Thomsen tampoco quiso contestar las preguntas de la querella y remarcaron que durante los videos no reconoció a ninguno de sus amigos acusados en la causa que investiga el crimen de Fernando.