Más de 90.000 personas renunciaron a los subsidios en las tarifas de luz, agua y gas para poder comprar dólares en el mercado legal de cambios, ya sea con el cupo de US$ 200 del “dólar solidario” o bien por sus variantes financieras.
En ese marco, varios se preguntan si es conveniente renunciar a los subsidios para poder seguidor comprando dólares en el mercado legal. Consultados sobre el tema, los especialistas advirtieron que todo dependerá de cada economía y cada familia deberá decidir si adquirir 200 dólares mensuales o pagar las tarifas con aumentos importantes.
Luego de que el 15 de septiembre se confirmara de manera oficial que quien obtenga el beneficio no podrá acceder a comprar “dólar ahorro” en el mercado oficial, unos 9.400 argentinos decidieron darse de baja del beneficio en tan solo 24 horas. Eran personas que habían llenado el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) solicitando la ayuda estatal pero que ahora decidieron volver a la página web oficial y eliminar su aplicación.
Cabe recordar que el Ejecutivo seguirá manteniendo subvenciones a los sectores de ingresos bajos y medios. Pero a estos últimos, les limitará el beneficio a un consumo de 400 kWh. A partir de superar ese umbral, tendrán que abonar casi un 50% por la electricidad que requieran.
La factura de luz de los hogares que se quedan sin subvenciones estatales subirá desde un 170% entre septiembre y febrero. Mientras que los usuarios generales -desde un comercio hasta un edificio- afrontarán una suba cercana al 140%. Si un cliente residencial paga, promedio y según estimaciones oficiales, alrededor de $3.129 por MwH (una unidad de medida del sector), pasará a abonar unos $8.450. Solo en el tema luz; a eso hay que ver el ajuste en el gas.

De esta manera, el usuario que renunció al subsidio pagará esos $5.300 de más y podrá acceder al “dólar solidario”, que al valor oficial tiene una imposición de un impuesto del 30% y una percepción a cuenta de Ganancias del 35%. Si decidiera vender en el mercado ilegal esos 200 dólares que compra a $249, el usuario le ganaría unos $5.600.

Sin embargo, lo que parecería un buen negocio podría encontrar limitantes en un futuro. Habrá que ver si en los próximos meses el Gobierno no modifica quién puede acceder al “dólar ahorro”, lo que podría complicar a esa persona que renunció a los subsidios. Esto último, no tiene marcha atrás. Quien se dio de baja ya los perdió definitivamente.