Representantes de sectores sindicales, sociales, empresariales y de derechos humanos asistieron este jueves a la lectura de un documento en la Plaza de Mayo, que destacó que "la paz social es una responsabilidad colectiva", tras el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El documento fue leído por la actriz y titular de la Asociación Argentina de Actores, Alejandra Darín, desde un escenario montado en la Plaza donde se congregó una multitud en repudio al intento de magnicidio ocurrido el jueves por la noche en Recoleta.
Frente al intento de asesinato de la principal dirigente política del país, nadie que defienda la República puede permanecer en silencio o anteponer sus diferencias ideológicas al repudio unánime que esta acción depara.
No hay manera de relativizar ni minimizar un intento de magnicidio. La solidaridad y el repudio de dirigentes de toda América Latina, de los EEUU, de Europa y del Papa Francisco, muestran que el mundo comprende cabalmente la gravedad de lo ocurrido. En el mismo sentido se expresó el movimiento obrero organizado, entidades empresarias, comunidades religiosas, asociaciones deportivas y demás organizaciones intermedias del país. También gran parte de la dirigencia política nacional, a quienes agradecemos que comprendan que la convivencia democrática debe prevalecer sobre cualquier desacuerdo político.
El “límite”, del que hemos oído hablar mucho en las últimas horas, no se cruzó ayer. Si no queremos que la intolerancia y la violencia política arrasen con el consenso democrático que hemos construido desde 1983 a la fecha, debemos contextualizar lo ocurrido anoche contra la vicepresidenta Cristina Kirchner: Desde hace varios años, un sector minúsculo de la dirigencia política y de sus medios partidarios, viene repitiendo un discurso de odio, de negación del otro, de estigmatización, de criminalización de cualquier dirigente popular o afín al peronismo, y aún de cualquier simpatizante. Todos hemos visto movilizaciones donde se pasearon por las plazas más importantes de la Capital Federal bolsas mortuorias, ataúdes o guillotinas.
No es inocente ni gratuita la legitimación de discursos extremos, de llamados a la agresión, de planteos que niegan legitimidad democrática del adversario político. Nadie es individualmente responsable por las acciones de otros, pero quienes cedieron minutos de aire a los discursos de odio deberán reflexionar sobre cómo han colaborado para que lleguemos hasta esta situación.
La vida democrática es incompatible con el accionar de minorías violentas que pretenden llevar de las narices al resto de la sociedad, u obligar a determinada dirigencia a tomar posiciones cada vez más sectarias con tal de contentar a esa supuesta clientela electoral.
La convivencia en el marco de un orden democrático también es el umbral de las condiciones necesarias para el desarrollo de nuestros hijos y nuestras hijas. El daño que producen las acciones y las palabras violentas en las mentes de niños y niñas es una condena para el futuro de la Argentina.
El pueblo argentino está conmovido, impactado por lo ocurrido, incluyendo a millones que no simpatizan con Cristina ni con el peronismo. En honor a todos nuestros compatriotas es que hacemos este llamamiento a la unidad nacional pero no a cualquier precio: el odio afuera.

MARCHA MULTITUDINARIA
El documento fue leído pasadas las 17 horas como corolario de una marcha multitudinaria bajo el lema el lema “Con la bandera a defender la democracia”, que impulsó el Frente de Todos (FdT) en Plaza de Mayo y en las plazas del todo el país “en solidaridad con Cristina y en defensa de la vida y de la democracia”.
La marcha contó con la presencia de organizaciones sociales, sindicales, políticas y de derechos humanos. Entre las agrupaciones que se hicieron presentes en Avenida de Mayo y 9 de Julio están la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), La Cámpora, Movimiento Evita, Barrios de Pie, CTA Autónoma, La Dignidad, Partido Solidario, Nuevo Encuentro, Frente Popular Darío Santillán (FPDS), la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) y el Frente Transversal.

Con tránsito totalmente cortado en ambos sentidos de la Avenida 9 de Julio desde el Obelisco hasta avenida San Juan, también se hicieron presentes el MTD Aníbal Verón, la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT), la Corriente Nacional Martín Fierro, el Movimiento Octubres, la Confederación de Trabajadores Universitarios y Mujeres del Movimiento Evita.
En la intersección de 9 de Julio y Belgrano se congregaron los Judiciales Bonaerenses, el Partido Piquetero, el Partido Comunista y el Movimiento Territorial Agustín Tosco. En tanto, en la Plaza de Mayo también se congregaron el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), La Garganta Poderosa, La Bancaria y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata).