Con la declaración de funcionarios judiciales, comenzó el juicio político al juez platense de Casación bonaerense, Martín Manuel Ordoqui, acusado de "asociación ilícita, tráfico de influencias agravado, cohecho, incumplimiento de los deberes de funcionario público, exacciones ilegales y enriquecimiento ilícito", según expresó el Procurador General de la provincia de Buenos Aires, Julio Marcelo Conte-Grand, al momento de expresar los lineamientos de la acusación que cerró con la solicitud de "destitución" del cargo de juez de Casación al que accedió en el año 2012.
Se sospecha que Ordoqui y su secretaria, Eugenia Mercado (en prisión domiciliaria), recibieron dinero a cambio de otorgar un arresto domiciliario. Como nexo inicial en la negociación habría participado Enrique Petrullo, quien está detenido en una cárcel común a la espera del juicio oral.
La defensa del acusado es compartida entre el abogado Alejandro Montone y el propio Ordoqui, quien se autodefenderá en el proceso. En el lineamiento de esa parte el letrado particular aseveró que "Ordoqui no integró ninguna asociación ilícita y que se acreditará que no percibió dinero alguno para traficar influencias".
El primero de los testigos en declarar fue Eduardo Alberto Gaude, instructor de Control Disciplinario de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires (SCBA). Recordó que el expediente se abrió luego de que el juez de Garantías de Cañuelas, Martín Rizzo, informara sobre escuchas telefónicas en las que Ordoqui era mencionado. Las intervenciones telefónicas se realizaron sobre el teléfono de Lidia Perna, entonces pareja del detenido Ariel Heine, sobre quien pesa un frondoso prontuario y que buscaba un arresto domiciliario.
Sergio Fernández Garello, también instructor de Control Disciplinario de la SCBA, declaró que le llamó la atención la celeridad con la que se expidió en un planteo de la defensa de Heine, a quien Ordoqui visitó en prisión (en la Unidad 9 de La Plata) junto a Perna y Mercado.
Rafael Laderach fue relator en la Sala V de Casación donde Ordoqui era vocal. Sostuvo que Eugenia Mercado se encargaba de la "proyección de sentencias en expedientes interlocutorios" al tiempo que era "una especia de secretaria privada de Ordoqui". También refirió que el juez "no tenía problemas en recibir personas, concurría a las audiencias en las que hablaba con abogados e imputados, iba a trabajar todos los días" y aportó una descripción que fue bien receptada por la defensa, la vocalía de acusado "era una oficina judicial abierta" y Ordoqui "nunca" le pidió cambiar el orden de la votación en una resolución.
Verónica Yamamoto fue relatora en la Sala V de Casación y también trabajó con Ordoqui en la Cámara de Apelaciones y Garantías de Quilmes. Ubicó a Eugenia Mercado en un rol destacado en relación a la gestión de la oficina judicial. "Se quedaban solos en horas de la tarde", explicó en referencia a Mercado y Ordoqui. También aseveró que Lidia Perna era una visitante "asidua" a la Sala V de Casación donde se reunía con el juez y su exsecretaria. "Lidia Perna se comunicaba telefónicamente con Eugenia", aportó en otro pasaje de su declaración.
Pero también contribuyó con un dato que puede ser clave. Se enteró que a Mercado le habían "regalado una cartera". Se sospecha que fue una de las dádivas que recibió por su gestión en la causa Heine.
El jurado es presidido por la jueza de la Suprema Corte provincial, Hilda Kogan e integrado por los abogados Juan Emilio Spinelli, Diego Paulo Isabella, Ricardo Farris, Hugo Galderisi y Fulvio Santarelli. Completan el cuerpo los conjueces legisladores Daniel Lipovetzky, Abigail Gómez y María Eugenia Brizzi en representación de la Cámara de Diputados, mientras que el Senado es representado por Nidia Moirano y Gabriela Demaría.
En caso de ser desplazado su cargo, Ordoqui perderá los fueros como magistrado y la fiscal platense Betina Lacki estará en condiciones de indagarlo. Un escenario posible es que sea detenido como ocurrió con el resto de los acusados.