El Ministerio de Transporte de la nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto entre los choferes enrolados en la Unión Tranviario Automotor (UTA) y las empresas de transporte, por lo que el gremio decidió levantar la protesta que iba a comenzar a las 22 de este martes y se extendería hasta las 6 del próximo miércoles.
La UTA confirmó que la protesta no se llevará a cabo, pero aclaró que "una vez concluido el periodo de paz resuelto, retomaremos las medidas de acción sindical con más fuerza que nunca. El salario no se negocia". Los choferes reclaman el pago de un bono extraordinario de $25.000.
La disposición del Ejecutivo argentino llega a horas de la ratificación que la UTA había hecho del paro impulsado en La Plata, Berisso y Ensenada, como parte de los municipios que forman parte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
"En caso de no tener respuestas favorables, el paro podría extenderse y las medidas se profundizarían", había explicado a 0221.com.ar el secretario general de la UTA en La Plata, Oscar Pedroza, pero ahora las partes se sentarán a la mesa de las negociaciones para intentar destrabar el conflicto.
En el gremio reclaman un "urgente incremento salarial", aunque el paro que iba a realizarse esta noche apuntaba específicamente al pago de un bono extraordinario de $25.000. Ahora, y pese a la conciliación obligatoria dictada por Transporte, los choferes admitieron su intención de no claudicar en el pedido para que las empresas avancen en una recomposición de los sueldos en medio de la creciente inflación.
La crisis en el sector no es nueva. Hace apenas unos días las empresas redujeron a la mitad la frecuencia de las líneas, en reclamo por el pago de los subsidios adeudados por el Gobierno. "Cada línea está circulando como puede", expresaron en esa lína los representantes de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros y pidieron rever la realidad que enfrentan las compañías de transporte.