Con la declaración de testigos de la defensa se desarrolló una nueva jornada del juicio oral para Andrés Omar Ombrosi, el único de los acusados que evitó el debate público del caso en el que se juzga un millonario desvío de fondos del Astillero Río Santiago (ARS) durante los años 2012 y 2013. El resto de los procesados presentó un acuerdo de juicio abreviado que deberá ser resuelto por el Tribunal Oral Criminal IV de La Plata, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. En el banquillo de los acusados iban a estar el expresidente del ARS Héctor Scavuzzo junto a Rodolfo Elisetch (excoordinador de sueldos y jornales), el exgerente general Julio Borovik, el exsecretario de presidencia, Oscar Borcerio y el empresario Roberto Fiocca. Las defensas presentaron acuerdos para evitar el debate oral a cambio de aceptar su responsabilidad en los hechos y comenzar a reparar el daño generado, tal como informó este medio.
Durante la jornada desarrollada este martes en la sede del fuero Penal de La Plata, declararon personas que por distintas razones trabajaron con Ombrosi, a quien definieron, en líneas generales, como un “buen trabajador” y “honesto”. También se incorporaron por lectura las declaraciones de otros testigos que declararon en la etapa de instrucción de la causa. La próxima audiencia será el lunes 22 de agosto. En esa jornada se escucharán a dos testigos también propuestos por la defensa a cargo del abogado Juan Pedro Chaves, para luego (en fecha a confirmar) producir los alegatos de las partes.
En la audiencia de la semana pasada el acusado declaró. Se sometió a preguntas de los fiscales Jorge Paolini y Victoria Huergo. También respondió las preguntas aclaratorias de los jueces que integran el Tribunal Oral Criminal I de La Plata. Ese testimonio volvió a poner en escena la presunta responsabilidad del exministro de Producción bonaerense Cristian Breitenstein durante el segundo mandato del exgobernador Daniel Scioli. También apuntó a los exfuncionarios Héctor Scavuzzo, Rodolfo Elisetch y Oscar Borcerio.
Ombrosi era funcionario del Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires. Nunca trabajó en el gigante naval de Ensenada. Se sospecha que facilitó la entrega de 10 curriculms (CV) de personas con los que se realizaron contratos laborales a espaldas de los aspirantes. Fueron nombrados como personal jerárquico del ARS con salarios que se pagaban en efectivo, por las sumas que oscilaban entre 30 y 35 mil pesos, entre los años 2012 y 2013, cuando la cotización oficial del dólar fue entre 4 y 5 pesos argentinos por cada unidad de moneda norteamericana. El dinero era transportado mensualmente en un camión de caudales según informaron desde el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Se sospecha que se desviaron unos 16 millones de pesos, alrededor de cuatro millones de dólares.
En relación al monto de dinero desviado desde al Astillero, Ombrosi no dudó en sostener que “tanta plata no termina en Scavuzzo”. Uno de los jueces le preguntó si sabía sobre el destino final de esos fondos a lo que respondió: “Si hubiera tenido información la habría aportado”.
La resolución del expediente está en manos del Tribunal Oral Criminal I de La Plata integrados por los jueces Hernán Decastelli, Ramiro Fernández Lorenzo y la jueza Cecilia Sanucci.