Sergio Massa se dedicó este jueves a colaborar con la ministra de Economía, Silvina Batakis, en la licitación de la deuda en pesos, un punto clave para asegurar el financiamiento del Tesoro sin mayor emisión monetaria. Además, el presidente de la Cámara de Diputados dialogó con importantes empresarios de la Argentina y el exterior para recoger sus opiniones sobre la crítica situación económica del país. También recibió a miembros del directorio de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) para trabajar en "una ley de combate contra la plaga de la Lobesia Botrana" y la generación de incentivos para la edulcoración de bebidas con jugos naturales, entre ellos el mosto de uva, según destacó la misma entidad. Y ahora todo indica que podría convertirse en el próximo ministro de Economía argentino, en medio de la crisis cambiaria y la creciente inflación que enfrenta el país.
En mayo de este año ya se estaba dando la primera reunión para preparar esta nueva etapa del Gobierno nacional, según explican funcionarios afines al presidente de la cámara baja. Ese encuentro contó con la presencia del ex presidente del Banco Central, Martín Redrado; el ex vicepresidente del BICE y ex ministro de Economía de Néstor Kirchner, Miguel Peirano, quien este año asumió como presidente de la Cámara Argentina de la Energía (CADE); el director del INDEC, Marco Lavagna; los socios del estudio Equilibra, Diego Bossio y Martín Rapetti; y Lisandro Cleri, subdirector ejecutivo de Operaciones del Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS) en ANSES.
Según consignó el periodista Martín Kanenguiser en Infobae, aún no se sabe si al presunto equipo que comandaría Massa en el Ministerio de Economía se sumará o no Redrado (que fue titular de la Comisión Nacional de Valores y presidente del Banco Central, entre 2004 y 2010) ni tampoco Peirano, en un lugar de gestión diaria o de alta exposición después de haber rechazado regresar al Palacio de Hacienda varias veces.
Varios de ellos ya formaron el Comité de la deuda soberana, que está conformado por el secretario de Finanzas, Eduardo Setti; Lisandro Cleri y Federico D'Angelo, del Fondo de Garantía de Solidaridad (FGS) de la ANSES; y Pablo Mayer Carrera, cercano a Massa, quien entró al directorio del BCRA en lugar de Diego Bastourre, cercano al ex ministro Martín Guzmán.
Abocado al área de Agricultura iría Gabriel Delgado, ya designado por el presidente Alberto Fernández como interventor del Grupo Vicentín. Es Doctor en Finanzas, especializado en Finanzas Rurales y Licenciado en Economía Agropecuaria. Obtuvo su Master y su Doctorado en Finanzas del CEMA (Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina). Es productor agropecuario y además se dedica a las carreras de grado y posgrado. En 1998 ingresó al INTA como economista en la EEA Bordenave y desde el año 2003 al 2006 fue referente de finanzas agropecuarias en Transferencia y Extensión (INTA Central). Su área de interés está centrada en las Finanzas Rurales (financiamiento estructurado, evaluación de proyectos, decisiones financieras, valuación). De 2006 al 2013 se desempeñó como Director Nacional de Sistemas de Información, Comunicación y Procesos del INTA, además de participar en cuestiones relacionadas con la economía y la política agropecuaria desde la Institución.
Cabe recordar que Massa cumplió un rol clave como interlocutor del Gobierno en el canje de la deuda del 2020, cuando las negociaciones entre el equipo de Martín Guzmán y los acreedores se empantanó y acercó posiciones para llegar a una oferta que permitió concluir con una alta aceptación. En base a sus contactos internacionales, también colaboró para que avanzara el demorado acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de refinanciación de la deuda que tomó el gobierno de Mauricio Macri en 2018 y que se firmó finalmente en marzo de 2022.
Al igual que la vicepresidenta Cristina Kirchner, Massa también mantuvo una mala relación con Guzmán, aunque por diferentes motivos. Como cuando ingresó a la jefatura de gabinete en 2008, luego del conflicto con el campo, Massa de nuevo apuesta a recomponer la situación macroeconómica y a entablar puentes con el mercado, aunque en un contexto con más inflación, menos reservas y el Gobierno en una crisis más profunda.