Un pedido de prisión preventiva recayó sobre el joven de 20 años que fue detenido acusado de haber sido uno de los ladrones que sorprendieron al canillita Alberto Omar Baldini, de 60 años, el domingo 29 de mayo último y le causaron el paro cardíaco que finalmente terminó con su vida.
El acusado se negó a declarar ante el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 de La Plata, Álvaro Garganta, y quedó procesado por el delito de "homicidio en ocasión de robo", tal como informó 0221.com.ar.
La captura del sospechoso se dio luego de que los investigadores a cargo del caso descubrieran que una cámara de seguridad de la zona había grabado al acusado merodeando la zona de 172 y 519, donde todo ocurrió, poco antes del asalto; días después hallaron sus huellas en la camioneta de la víctima, abandonada en 51 y 167. Con todos los indicios apuntando en contra del acusado, se ordenó su detención y fue capturado en 75 y 140.
Baldini murió en la madrugada de ese domingo, mientras sacaba su camioneta Ford Eco Sport cuando salía de su casa para ir a buscar a su hija y luego dirigirse a trabajar, como lo hacía cada día; pero fue sorprendido por varios ladrones armados que lo amenazaron y le robaron su teléfono celular y el vehículo. El hombre se descompensó en el lugar y sufrió, según reveló luego la autopsia, "infarto de miocardio agudo" producto de la situación de estrés que padeció durante el asalto en su vivienda de calle 172 entre 519 bis y 520.
El hecho ocurrió en la localidad platense de Melchor Romero. Según pudieron reconstruir los investigadores, Baldini salía de su casa rumbo a su puesto de diarios y revistas de avenida 44 y 137.
El hombre se hallaba en plena carga de publicaciones en su camioneta que estaba estacionada en la puerta de su domicilio, cuando presuntamente un ladrón aprovechó un descuido para llevársela. En el interior también se encontraba su teléfono celular.

Algunos testigos sostienen que, al darse cuenta de esto, justo en el momento en que intentaba volver al domicilio para llamar al 911, la víctima sufrió una descompensación y un infarto que terminó con su vida.
En base al relato de los efectivos que acudieron posteriormente a la escena, Baldini no presentaba heridas a simple vista: "En el lugar no había ningún tipo de violencia y el cuerpo del hombre no tenía golpes", explicaron a este medio.
La causa comenzó a investigarse como "averiguación causales de muerte", pero en base a los informes forenses, sumados a las declaraciones testimoniales, el nuevo encuadre legal es "homicidio en ocasión de robo".
La defensa del acusado apeló el requerimiento de prisión preventiva solicitado por el fiscal y la resolución está en manos del Juzgado de Garantías que interviene en el hecho.