La serie de billetes de $50 con el cóndor andino pertenece a la familia de los denominados "Animales autóctonos de la Argentina", que incluye a los de $1.000, con el hornero; los de $500, con el yaguareté; los de $200, con la ballena franca austral; y los de $20, con el guanaco. Sin embargo, por un presunto error de impresión hay billetes de $50 que se ofrecen a mil veces más del valor real.
En publicaciones de Mercado Libre advierten que el billete tiene un "error de tinta que afectó todos los detalles del fondo de la impresión", ya que está "completamente rosado". El papel comenzó a llamar la atención de los coleccionistas, que habrían empezado a pagar la cifra solicitada, aunque también hubo otros usuarios que lo consideraron una "avivada".
Según contó a La Nación el abogado Augusto Ardiles, en casos como este el error se paga caro si hay un valor limitado. "Si empiezan a aparecer muchas monedas con el error, el valor puede tender a disminuir. El defecto [del billete o moneda] se analizaría, pero habría que verlo físicamente", destacó.
"Hay que determinar si fue un problema de origen, si viene de ahí. El tema es que al ser un tema de papel se pudo haber manipulado luego", planteó el especialista y dijo que es necesario determinar si el error viene desde la impresión, aunque esto pocas veces sucede dado que tiene que pasar por el control de calidad de la Casa de la Moneda y el Banco Central. Por eso algo como lo del billete de $50 sólo podría ocurrir si se da en cantidades relativamente "pequeñas".
Fuentes oficiales precisaron que "en todas las líneas de impresión existen errores de esta índole", por lo cual todo depende de la rareza de la moneda, el lote y la oferta y la demanda que haya de ese bien. Aun así, resaltaron que no es fácil que en el papel haya errores y Ardiles completó: "No se pueden generar instrumentos de pago con errores. Pudo haber pasado que se hayan escabullido una o dos planchas que tenga apenas una tonalidad distinta del billete, que haya habido algún defecto de impresión, pero es muy raro".
En caso de que efectivamente sea un error de impresión, podría convertirse en un bien escaso. Es que si hay un defecto en la tonalidad del color del billete y se trata de pocos billetes, es probable que valga más que si es un defecto generalizado. Para que se confirme, los expertos primero tienen que evaluarlo físicamente.
En esa línea, especialistas en billetes destacaron que el precio lo está poniendo la plataforma de ventas, pero hay que ver si la demanda está a la altura. Y en este caso, todo tiene que ver con la percepción de la persona que pone el precio y de quien decide comprarlo por considerarlo una rareza.