El folclore y la cultura del aguante en la ciudad llegaron a un límite este lunes, luego de que el predio que inauguró Estudiantes al lado de "El Bosquecito", la sede que tiene el Lobo para el fútbol infantil, amaneciera vandalizado.
El folclore y la cultura del aguante en la ciudad llegaron a un límite este lunes, luego de que el predio que inauguró Estudiantes al lado de "El Bosquecito", la sede que tiene el Lobo para el fútbol infantil, amaneciera vandalizado.
En abril, el vicepresidente Juan Sebastián Verón firmó un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que consistía en la realización de cursos de oficio en el club. Además, con el fin de profundizar la mutua colaboración entre la Fundación Estudiantes y la UTN, ambas instituciones acordaron iniciar la promoción de la actividad deportiva en la sede de 58 y 124 para llevar a cabo un intercambio recíproco de espacios y experiencias.

Alexander Medina habló tras el empate de Estudiantes ante Independiente Medellín por Copa Libertadores, analizó el partido y marcó errores y falta de eficacia.
Este espacio en concreto es un Centro Formativo y Competitivo para fútbol infantil, que se encuentra ubicado a pocos metros del predio "El Bosquecito", donde se entrenan las categorías menores de Gimnasia. La idea de que ambos clubes tengan sedes compartidas no había generado problemas en el Pincha, ya que creían que la convivencia entre ambos clubes sería óptima.
Sin embargo, este lunes Estudiantes iba a realizar sus primeras pruebas a jugadores de categorías infantiles y así inaugurar el predio, pero el lugar amaneció con pintadas azules y blancas en sus paredes y frases intimidatorias sobre la entrada.
"Acá mando yo", "Van a cobrar", "Pincha refugiado" y "Barrio anti pincha" fueron algunas de las frases que aparecieron sobre las paredes que están sobre calle 58. Esta forma de "marcar territorio" alteró la paz que pregonaban ambos clubes y tensionaron la relación entre Gimnasia y Estudiantes.