Vecinos y comerciantes de la zona de 68 entre 9 y 10 se encuentran en alerta luego de que se registraran dos episodios de inseguridad que, en principio, estarían relacionados. Todo ocurrió el lunes por la noche, cuando un delincuente sorprendió a una mujer y a su pequeña hija de 8 años a la que le arrebató una mochila para luego escapar.
En la huida, según relató un vecino, el empleado de una pizzería salió a la calle y le lanzó un ladrillo que terminó golpeando en su cabeza. A pesar de esto, el ladrón logró fugar en la moto en la que había llegado. Horas más tarde, durante la madrugada de este martes, una persona atacó el frente del comercio y se llevó el dinero que había en ese momento en la caja.
Según vecinos, se habría tratado del mismo ladrón que actuó como un acto de revanchismo. Lo cierto es que, enteradas las autoridades de lo ocurrido, desplegaron un operativo por la zona y pudieron interceptar al acusado a las poca cuadras, recuperando así la recaudación.
No obstante, los frentistas remarcan que hechos de estas características son comunes en el barrio y que, en los momentos "más picantes", la Policía brilla por su ausencia.