martes 23 de julio de 2024

Así es el barrio José Luis Cabezas en el que tres nenes murieron quemados

La barriada de casas humildes y calles de tierra fue noticia a comienzos de la pandemia por un brote de COVID-19 y ahora vuelve a serlo por un fatal incendio.

--:--

Una trágica noticia volvió a poner al barrio José Luis Cabezas en boca de todos en la región. La primera vez fue por un brote de COVID-19 que tuvo en vilo a todos, cuando la pandemia todavía estaba en ciernes. Ahora, en cambio, se debe a la triste noticia de un incendio trágico que se cobró la vida de tres chicos de entre 3 y 11 años.

Distintas realidades conviven en una urbanización que en líneas generales es precaria y alberga a unas 1.200 personas, integrantes de cerca de 400 familias que conviven en un espacio donde el límite entre Berisso y Ensenada no existe o podría trazarse con una línea imaginaria que atraviesa las casas por la mitad.

Describirlo requiere tener un mapa con vista aérea a mano, para seguir su trazado: la vieja vía del tren, la calle 53 y la avenida 122 demarcan los lados de un triángulo que con lo años se extendió en varias direcciones.  

Están quienes llegaron hace unos 20 años años y se instalaron en tierras que eran propiedad del Puerto, en el sector que da a la avenida 122, a 20 metros del Bosque platense, entre la actual rotonda de 52 y 53. La mayoría eran peruanos que llegaban a la región buscando un futuro. Sus casas son de material y cuentan con servicios básicos similares a los de cualquier otro barrio suburbano.

Después de 2003 se acordó con los vecinos homenajear con su nombre al fotógrafo asesinado en Pinamar en 1995 , según recordó tiempo atrás a 0221.com.ar el intendente Mario Secco, quien recién asumía su primer mandato.

Pero la mancha urbana se extendió como un triángulo que se angosta hacia el lado de la destilería de YPF y copó todos los huecos libres. Las condiciones de vida cotidiana son más duras en las casillas de madera y chapa que se acomodan en una fila larga en esa dirección hasta llegar a la calle 129, siguiendo la vieja traza de la vía. Del otro lado del muro están las facultades de la UNLP que ocupan el predio de lo que fuera el BIM III. En el centro de ese triángulo, se profundizan los problemas de acceso a los servicios básicos de agua y cloacas y las calles se convierten en pasillos de tierra.

Pero el barrio no termina allí. Otro racimo de viviendas se alinea en una franja de tierra a lo largo de la 122 bis, una calle que en realidad es una curva y separa los fondos de la empresa Cerámicos La Plata y El Bosquecito -el predio del futbol infantil de Gimnasia- y llega casi hasta la estación de servicios YPF. Antes de eso, a la altura de 59 y ya en pleno Berisso, el barrio vuelve a emerger sobre la avenida 122 en una manzana compacta atravesada por una calle angosta en la que a duras penas entra un solo auto.

"En estos relevamientos vemos que al menos un 30% son trabajadores que durante el aislamiento pueden salir, por lo que profundizamos en ellos los hisopados", describió a 0221.com.ar, al momento del brote de coronavirus, la secretaria de Salud de Ensenada, Mariana Estévez, y el intendente Secco aportó: "Creció mucho y lo que nació como un barrio de la colectividad peruana hoy es habitado en su mayoría por nativos argentinos, segundas generaciones de aquellos primeros asentados".

Varios trabajan en la destilería de YPF, otros son carpinteros u obreros de la construcción y hay muchos cuidadores domiciliarios, los cuales requieren especial seguimiento. La mayoría presta funciones cruzando la 122, en algún barrio de La Plata. "Los niveles de desocupación son semejantes a cualquier barrio y con los vecinos tenemos contacto permanente porque hay mucha presencia del Estado a través de salud y desarrollo social", agregaba en tanto el secretario de Seguridad ensenadense Martín Slobodian.

EL TRÁGICO INCENDIO

En esa barriada, en la que entonces el virus del COVID-19 se esparció con tranquilidad, este último jueves se sucedió la tragedia: tres pequeños quedaron atrapados en un voraz incendio y aunque fueron rescatados por los vecinos de entre las llamas, ninguno de ellos logró sobrevivir a las gravísimas heridas que sufrieron.

El incendio se registró este jueves en 52 y las vías, muy cerca de la avenida 122. Como informó 0221.com.ar terminó con la muerte de los tres nenes que estaban jugando en su interior. El saldo se fue agravando con el correr de las horas ya que prácticamente en el acto murió una nena de 11 años y horas después fallecieron los otros dos pequeños como consecuencia de las graves quemaduras que sufrieron.

Los tres nenes habían quedado atrapados en el carro. El fuego cobró primero la vida de Solange Yupanqui (de 11 años) y dos horas más tarde la Astor Vázquez (de 5), quien falleció unas horas después en el Hospital Larrain. En tanto, Kendra Yupanqui (3), hermana de Solange, murió cerca de las 21, después de haber sido trasladada al Instituto del Quemado en la Capital Federal.

La causa que se abrió es por "incendio y homicidio culposo" y los peritos deberán determinar cómo se originó el fuego. Sin embargo, trascendió que la madre de las niñas dijo que los chicos estaban jugando dentro del carro y que en su interior había un colchón. Serán los estudios los que determinen si eso pudo tener algo que ver. Por ahora la principal hipótesis se basa en ese testimonio no se descarta que el fuego se desatara en el interior como consecuencia de algún juego.

El incendio se desató pasadas las 15, en un carro modificado para la venta de comidas, el cual quedó envuelto rápidamente en llamas. Los vecinos intentaron apagarlo desesperados por la presencia de los tres niños que fueron rescatados con sus cuerpos totalmente quemados. Rápidamente acudieron ambulancia, bomberos y personal de defensa civil, quienes al notar la gravedad de las heridas deciden trasladar a los dos nenes que inicialmente sobrevivieron al Hospital de Berisso.

La proximidad de los tres distritos (de hecho el límite entre Ensenada y Berisso es difuso) hizo que al lugar acudieran ambulancias del servicio de emergencia ensenadense, bomberos de La Plata que llegaron desde el Bosque y efectivos policiales de la comisaría cuarta de Berisso, que es la que tiene jurisdicción en el lugar.

Cuando los bomberos llegaron al lugar el tío de Astor ya había partido en su auto particular con Solange, aún con vida, hacia el Policlínico San Martín, donde minutos más tardes se confirmaría su deceso. Más tarde se enteraría que su propio sobrino también falleció. Kendra, en tanto, alcanzó a ser traslada a un instituto de mayor complejidad pero la gravedad de sus lesiones, con el 90% del cuerpo quemado, hicieron que el desenlace fatal fuera inevitable.

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar