"Esta mañana la plaza central de nuestra ciudad y la sede del gobierno local de Járkov fueron atacadas de una forma criminal", indicó Oleg Sinegubov, el gobernador regional de Járkov, la segunda ciudad en importancia de Ucrania , en su red social Telegram. La ofensiva se da en el mismo momento en que hay versiones que indican que una carava de tanques avanza hacia la capital Kiev y en que Rusia anunció que continuará su invasión "hasta lograr los objetivos".
"El ocupante ruso continúa usando armas pesadas contra la población civil", escribió el gobernador, que añadió que aún se desconoce el número de víctimas. Frente a esta situación, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky calificó de "crimen de guerra" los bombardeos de Járkov, "una ciudad pacífica".
Y sentenció que "definitivamente habrá un tribunal para ese crimen. Uno internacional. Es una violación de todas las convenciones", manifestó el mandatario en un mensaje de video transmitido por sus redes sociales.
En su publicación puede verse una gigantesca explosión y escombros sembrados dentro del edificio. Járkov es una ciudad de 1,4 millones de habitantes, con una gran población rusoparlante y muy cercana a la frontera con Rusia.
Actualmente la ciudad está bajo asedio constante desde que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la invasión contra Ucrania el pasado jueves. Y si bien este lunes se llevaron adelante las primeras negociaciones entre ambos países para establecer un alto al fuego, Zelensky denunció que los ataques no cesaron ni siquiera durante las conversaciones sobre la paz.
De hecho, el territorio de Vladímir Putin continuará su ofensiva en el país hasta que "logre sus objetivos", según anunció el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, a poco de cumplirse una semana de la invasión rusa.
"Las fuerzas armadas rusas continuarán la operación militar especial hasta que se cumplan los objetivos fijados", dijo Shoigu en una rueda de prensa difundida en la televisión estatal. Rusia pretende la "desmilitarización" y la "desnazificación" de Ucrania, así como proteger a su país de la "amenaza militar creada por los países occidentales", afirmó el ministro refiriéndose a la OTAN.
Después de bombardear la segunda ciudad más poblada de Ucrania, el ejército ruso se acercaba a la capital Kiev, con una caravana de cientos de tanques y otros vehículos que se extiende por cerca de 64 kilómetros, mientras las negociaciones dirigidas a suspender la guerra sólo consiguieron un acuerdo para seguir las tratativas.