Dos duros pedidos de condena recayeron sobre Franco Quintero, el joven acusado de asesinar de un disparo a Pablo Nievas (30) en un hecho que conmocionó a la ciudad ya que la víctima fue ejecutada delante de su hijo que entonces tenía 10 años. El abogado de la familia Nievas solicitó una condena de 25 años de cárcel, pero la fiscal de juicio impulsó una pena distinta: 16 años y ocho meses. El veredicto se conocerá en el próximo mes de marzo en la sede del fuero penal platense.
Durante el juicio oral el acusado fue reconocido por un testigo presencial del caso, un amigo de la víctima, que no dudó en señalarlo como el autor del disparo que resultó mortal. Al momento del hecho el procesado tenía 18 años de edad y poco tiempo antes había salido de prisión. Familiares y amigos de la víctima se movilizaron a la sede del fuero Penal de La Plata (calle 8 entre 56 y 57) para reclamar “justicia” y que se condene al acusado.
Durante el juicio, Leandro, amigo de Pablo, no dudó en marcar al acusado y complicó su situación procesal. También declaró otro testigo que escuchó el disparo, se acercó hasta el lugar y auxilió al hombre herido que estaba tendido en el piso. El juicio comenzó el 7 de febrero último, estuvo varios días suspendidos por el contagio de coronavirus de una de las juezas.
La familia Nievas está representada en el juicio por el abogado Gonzalo Alba, quien solicitó la máxima pena prevista para este caso. El debate está a cargo del Tribunal Oral Criminal II de La Plata. La fiscal de juicio es Rosalía Sánchez.
En la noche de aquel día la víctima había salido con su hijo a realizar compras domésticas. En la zona de 144 y 44 del barrio de San Carlos, los interceptaron dos sujetos en motos, uno de ellos intentó robarle a Pablo y le disparó un tiro en el pecho. Pablo comenzó a gritar que lo agarren y el asesino, en la huida, amenaza a su amigo que declaró ayer y también le dispara pero, afortunadamente, el tiro no sale.
Pablo fue trasladado al Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero herido de muerte donde posteriormente falleció.
Su amigo, que fue testigo presencial del hecho, identificó al asesino como Franco Quinteros que ya había estado en prisión por delinquir y que tres meses después fue detenido por otro nuevo delito.
Los familiares de Pablo, luego de este asesinato, vieron al acusado limpiando vidrios a tres cuadras de la casa de su víctima en una clara demostración de burla a su familia y demostrando una absoluta impunidad.
Su familia, lejos de intentar hacer justicia por mano propia, llevó el caso a los tribunales. Sus familiares y amigos quieren que este asesinato no quede impune. El veredicto se dará a conocer el próximo 8 de marzo.