La Selección argentina salió a ganar el partido desde el inicio de la primera parte y la intensa búsqueda tuvo el resultado esperado. Fue Nahuel Molina el que cambió por gol un magistral pase de Lionel Messi y con 34 minutos de partido puso en ventaja al conjunto dirigido por Lionel Scaloni.
Todo comenzó con un veloz arranque a pura gambeta del capitán argentino que de a poco comenzó a cerrarse y a acumular defensores neerlandeses a medida que se enfilaba hacia el centro del área rival. Sin previo aviso, entonces, sacó un zurdazo quirúrgico para habilitar al lateral albiceleste que picaba dentro del área y no tuvo que controlar y puntear la pelota ante el arquero Andries Noppert para mandarla al fondo de la red.
La pelota entró y el Estadio Lusail explotó por el grito de los miles de argentinos presentes en Qatar. De esta manera, Molina marcó su primer gol con la camiseta de la Selección Argentina y que podría significar nada más ni nada menos que el pase a la próxima fase, donde espera Croacia tras haber eliminado a Brasil.
De esta manera, Argentina llega al final del primer tiempo arriba del marcador sobre un equipo neerlandés que, con paciencia intentó embestir a una firme defensa albiceleste que no dio respiro en los primeros 45 minutos. Del otro lado, la ofensiva celeste y blanca estuvo férrea en la presión y atenta a cada salida del rival; también marcó la diferencia a partir de la tenencia de la pelota y la creación de ocasiones de gol.

Más allá de que su técnico Louis van Gaal haya declarado que el objetivo era marcar a Messi, el astro argentino sacó su as bajo la manga y en el único momento de distracción holandesa destrabó el partido para que el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni pase a ganarlo por la mínima y esté a un paso de llegar a las tan ansiadas semifinales de la Copa del Mundo.