Un insólito episodio no terminó en tragedia de milagro. Todo sucedió durante el fin de semana en un local que funciona como boliche, a pesar de tener habilitación solo como local gastronómico, y en donde prendieron bengalas en el interior.
Un insólito episodio no terminó en tragedia de milagro. Todo sucedió durante el fin de semana en un local que funciona como boliche, a pesar de tener habilitación solo como local gastronómico, y en donde prendieron bengalas en el interior.
Testigos contaron que "bajaron las ventanas, cerraron con llave y encendieron las bengalas". El reconocido bar es Cheka, ubicado en la localidad de Ituzaingó. Unas de las personas que había asistido contó toda la secuencia en sus redes sociales y publicó fotos que prueban sus dichos.

El hecho de inseguridad sucedió 31 entre 126 y 127, en Berisso y se originó por un motivo insólito. La Policía trabaja en el caso para reconstruir la escena.
Ocurrió en el Colegio San Simón, donde padres denunciaron una seguidilla de ataques bajo la modalidad de inhibidores de señal durante los horarios de ingreso.
Tras conocerse las imágenes, la actitud de algunos de los presentes fue duramente criticada por otros clientes que se encontraban en el bar. Desde el área de Inspección General de la Municipalidad informaron que "lo que realizaron es una actividad no permitida. Cerraron las persianas y se pusieron a bailar. Incluso prendieron bengalas".
Sin embargo, hicieron hincapié en que "son las que se ponen arriba de las tortas de cumpleaños", según reprodujo el sitio primer plano. Pese a las imágenes publicadas en las redes sociales, la Secretaría de Gobierno y Seguridad solo dispuso la clausura preventiva del comercio porque "están habilitados como bar y restaurante y no como local bailable".