Este viernes, Lionel Messi quedó en la historia de la Selección argentina al alcanzar una nueva marca en su cuenta personal con la celeste y blanca. Con el tanto de penal convertido ante Croacia (11 en toda su carrera), se convirtió en el máximo artillero histórico de Argentina en mundiales, superando a Gabriel Omar Batistuta (10 goles).
Messi convirtió uno en Alemania 2006 (a Serbia y Montenegro), no pudo festejar en Sudáfrica 2010, se despachó con cuatro en Brasil 2014 (uno a Bosnia, uno a Irán y dos a Nigeria) y otro en Rusia 2018 (también a los nigerianos). En el presente torneo llevaba 4 tantos (uno a Arabia Saudita, Polonia, Australia y Holanda).
Pero hoy, al haber convertido desde los 12 pasos, llegó a su gol número 11 en copas del Mundo y superó a Bati.
Si no hay ningún impedimento y la Pulga llega a jugar la final (su partido 26), también superará la histórica marca con récord de presencias que tenía el alemán Lothar Matthaus desde Francia 1998 (25).
Y es que, en su quinta participación mundialista, el astro argentino alcanzó con su presencia en la semifinal de Qatar 2022 un récord que tenía una vigencia de 24 años y quedó a un paso de quedar como el jugador con más partidos de toda la historia.