La aplicación de la plusvalía urbana por parte del Municipio monopolizó el debate en la sesión del Concejo Deliberante de este jueves. Los concejales del Frente de Todos y de Juntos se cruzaron por ese tributo que la Comuna comenzó a cobrar con el barrio privado "La Cañada" y que ya había generado polémica en comisión.
La discusión se generó en torno a dos proyectos de ordenanza que ingresó el Frente de Todos esta semana para modificar y transparentar la plusvalía urbanística que se aplica a la renta extraordinaria que obtienen los desarrolladores privados cuando el Estado aprueba la rezonificación de una parcela, previo paso por el Concejo Deliberante, para llevar adelante un proyecto inmobiliario.
La primera iniciativa, impulsada por el concejal del FdT, Luis Arias, propone cambiar la ordenanza 12.031 que fija en la actualidad cómo debe aplicarse la plusvalía urbanística en el distrito: sube la alícuota del impuesto del 15% al 30% y crea el Observatorio de la Renta Urbana, que será el que determine los valores básicos para el cálculo del tributo y controlará además el destino de los fondos recaudados y la ejecución de las obras que se ejecuten con esos recursos. El segundo proyecto, presentado por la concejala Paula Lambertini, crea el "Registro de Contribuyentes por Plusvalía Urbanística", en el que deberán estar inscriptos los desarrollos urbanísticos a los que se les aplicará el tributo.
El concejal Luis Arias aseguró que "se usó la plusvalía para construir el acceso a un barrio, hay una ilegalidad manifiesta" y aseguró que es contrario a lo que dicta la Ley de Hábitat. Su par de bancada, Lambertini, apuntó que la rotonda que realizará la constructora Agrycon -a cargo del desarrollo de La Cañada- "favorece sólo a un 5% de los productores del cordón florifrutihortícola" y precisó que "a siete cuadras de allí hay una calle destruida que es la que usan los productores como principal vía de comercialización".
La concejala de Juntos, Lucía Barbier, salió al cruce de Arias y aseguró que su proyecto no aporta nada. "No me parece un proyecto valioso. Es inviable. No veo ninguna necesidad de cambiar nuestra ordenanza sobre la plusvalía", señaló antes de retrucar que "si hay alguien que no cumple la ley de Hábitat es el gobernador Axel Kicillof por no actualizar el Registro de Asentamientos y Villas" que fija la norma. "Deberían darnos esa información, pero desde 2016 que no cargan datos", dijo la edil y el FdT le recordó que en ese entonces quien gobernaba era María Eugenia Vidal.

La edil Carla Fernández también salió en defensa del intendente. Aseguró que en los primeros años de la gestión actual no se cobró el tributo "porque no hubo rezonificación" y le pidió a la oposición que "si tienen algo que denunciar, vayan a la justicia". "Dejen de hablar de ilegalidad", lanzó.
Arias contraatacó y trajo a colación la investigación por la mesa judicial. "Que la ciudadanía sepa que el intendente está beneficiando a desarrolladores que cometieron un ilícito junto a él en la mesa judicial", resaltó ya en el final del debate. Y cerró: "Ojalá le quede linda la rotonda porque ahí, cuando seamos gobierno, vamos a hacer el monumento a la corrupción. Esto es una burla al sistema jurídico, además de un acto de corrupción. Es un escándalo".

Durante la sesión, la número 15 del año, se creó el Observatorio del Agua en el ámbito municipal, se aprobó una ordenanza que obliga a las empresas de colectivos a visibilizar el derecho que tienen los pasajeros de que los choferes paren en todas las esquinas de noche y en los días de lluvia, y se incorporó un reconocimiento a los trabajadores municipales que, a partir de ahora podrán recibir un diploma y ser distinguidos cuando cumplan 20 años de antigüedad, entre otros temas.
Además, en el marco del Mes de Concientización y Prevención del cáncer de mama, se declaró de interés municipal la Correcaminata promovida por la clínica Breast, el Hospital Italiano y la Asociación de Empresarias de las Diagonales (Aced), que hace hincapié a la importancia de generar buenos hábitos, actividad física y controles frecuentes de salud. Todos los concejales y concejalas pegaron en sus bancas el lazo rosa que identifica la lucha contra la enfermedad.