Por primera vez, el peronismo conducirá la facultad de Medicina de la UNLP
Gustavo Marín será el nuevo decano de la facultad de Medicina de la UNLP y reemplazará a Basualdo Farjat. Es la primera vez que el peronismo será conducción.
Tras dos intentos fallidos por falta de quórum, la facultad de Medicina de la UNLP logró finalmente definir a su nuevo decano este lunes. Se trata de Gustavo Marín, quien reemplazará a Juan Basualdo Farjat y protagonizará un hecho histórico al convertirse en el primer dirigente de un espacio peronista en conducir la unidad académica. Lo acompañará Irene Ennis como vicedecana.
La definición llegó luego de semanas de tensión política y negociaciones internas, que habían derivado en la suspensión de las sesiones anteriores del Consejo Directivo, donde no se había logrado reunir el número necesario de consejeros para avanzar con la votación.
El escenario cambió en la tercera convocatoria, cuando finalmente se alcanzó el quórum y se llevó adelante la elección. En ese marco, Marín se impuso y selló un resultado de 13 a 3 inédito en la historia de la facultad.
El saludo entre el decano saliendo y entrando
El saludo entre el decano saliente Juan Basualdo Farjat y el entrante, Gustavo Marín
¿Quién es el nuevo decano de la facultad de Medicina?
El nuevo decano es docente, investigador del Conicet y cuenta con trayectoria en áreas como clínica médica, farmacología y gestión pública, además de ser un referente dentro del espacio que impulsó su candidatura.
Hasta ahora, la conducción de Medicina había estado históricamente en manos de sectores alejados del peronismo, por lo que el resultado de este lunes representa un giro político significativo dentro de una de las facultades más tradicionales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
El proceso electoral estuvo atravesado por fuertes disputas internas, posicionamientos cruzados y un clima de alta expectativa, tanto dentro de la comunidad universitaria como en el ámbito político local.
Momento de la elección de decano en Medicina
Con la elección ya definida, se abre una nueva etapa en la facultad, con el desafío de ordenar la gestión tras un proceso que evidenció tensiones y una reconfiguración del mapa de poder interno.