Un medicamento que guardaban para un nene fallecido en La Plata salvó a otro en Salta | 0221
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Un medicamento que guardaban para un nene fallecido en La Plata salvó a otro en Salta
CONMOVEDORA HISTORIA

Un medicamento que guardaban para un nene fallecido en La Plata salvó a otro en Salta

Un remedio nefrológico costaba 400.000 dólares y había sido donado por papá del pequeño muerto. Llegó en un día y permitió ayudar a un nene de 2 años.

18 de enero de 2022

Una conmovedora historia de solidaridad y una cadena de favores digna de una película permitieron que se llevara a cabo una logística impensada que para salvar la vida de un pequeño en Salta, quien recibió el medicamento que un hombre había comprado para su propio hijo antes de que falleciera en La Plata. Toda la secuencia, que tuvo lugar el pasado 13 de enero, se conoció a través de la cuenta de Twitter de la hija de una médica nefróloga de aquella provincia, quien junto a su madre formaron parte de todo el proceso que permitió llegar con el costosísimo medicamento conocido como Eculizumab a quien lo necesitaba.

Todo comenzó con una trágica pérdida. Un nene murió en la ciudad y su papá decidió donar el remedio que había comprado, valuado en unos 400.000 dólares, al área de farmacia del Hospital de Niños Sor María Ludovica, para que cualquiera que pudiera necesitarlo tuviera acceso a él sin necesidad de pagar el oneroso costo.

Los días pasaron y así apareció un pequeño de solo 2 años en la capital de Salta que luchaba contra una grave falla orgánica producida del Síndrome Urémico Hemolítico y necesitaba recibir esa droga en menos de 12 horas. Su vida corría peligro y por ello se montó una increíble logística para lograr salvarlo: lo primero fue conseguir un vuelo que llegara en pocas horas y asegurar el traslado del medicamento sin perder la cadena de frío, pero también incluyó sortear un piquete en la autopista La Plata-Buenos Aires, entre otros obstáculos. 

Jimena Pérez Marchetta fue la encargada de difundir la historia en Twitter y el caso se viralizó en minutos. "Eran las 11 AM del jueves 13 de enero. Mi mamá (que es médica nefróloga) estaba en casa porque había venido a dejar a mi sobrino para que juegue con mi hijo", comenzó su relato y explicó que la mujer recibió el llamado de una médica pediatra del Hospital Público Materno Infantil de Salta para ver si se les ocurría "alguna forma para hacer llegar una medicación" con urgencia de acuerdo a los contactos que tenían, ya que trabajan de forma tercerizada con el hospital porque poseen un servicio de diálisis contratado en las terapias de ese centro de salud. 

La profesional que las contactó les contó la historia del nene al que decidieron llamar Nico, para preservar su identidad, y que el equipo médico "había conseguido acceder a esas ampollas gracias a la donación de un padre que había perdido a su hijo y no las había utilizado". "Las ampollas se encontraban en el sector de farmacia de un hospital público en la ciudad de La Plata y había que hacerlas llegar ese mismo día a Salta Capital", siguió Jimena y explicó que entonces comenzaron a diagramar la logística que terminó con un verdadero milagro: "Lo primero que hice fue pensar en un grupo de 28 mujeres con el que compartí un mentoreo en Buenos Aires en el 2019, gracias a un programa de liderazgo de la ONG @VocesVitalesAr", contó. 

En cuestión de minutos se armó una cadena de contactos y resultó que dos de las participantes de aquella iniciativa trabajaban en Aerolíneas Argentinas. Eran las 13, habían pasado dos horas de la llamada y hasta ahora habían conseguido que Aerolíneas Argentinas trasladara la medicación, pero el último vuelo de la empresa partía hacia Salta a las 16 y el Eculizumab todavía estaba en La Plata. Sin perder tiempo encontraron que un primo de las mujeres en Salta se encontraba por trabajo en La Plata, retiró las ampollas en el Hospital de Niños y salió sin respiro rumbo a Aeroparque, pero en la autopista La Plata-Buenos Aires había un piquete que cortaba el camino. "Pasó el piquete como pudo (entre gomas incendiadas) y llegó al aeropuerto a las 15.40”, explicó Jimena.

"La medicación necesitaba cadena de frío y no sabíamos si iba a aguantar la refrigeración para todo el tramo, sumando el calor que estaba haciendo en Buenos Aires”, siguió Pérez Marchetta. Su mamá fue la encargada de contactarse con el laboratorio, desde donde les informaron que podía aguantar hasta 24 horas después de llegar a temperatura ambiente. Así fue que la conservadora subió al avión y a las 21 la propia pediatra que las había llamado fue personalmente al aeropuerto para recibirla y llevarla al hospital salteño donde Nico esperaba y le fue suministrado el medicamento.

Tras la aplicación los especialistas y la familia del pequeño debieron esperar unas largas 48 horas para saber si la droga había hecho efecto, pero todo resultó de la mejor manera. Las mujeres se comunicaron luego con Jimena y su mamá y les comunicaron que Nico había despertado, ya estaba desconectado del respirador y hasta había orinado.

"Con este relato solo quiero resaltar lo que sucede cuando los mecanismos del Estado no dan respuestas, pero las personas se organizan", sostuvo Jimena y destacó: "La solidaridad, la empatía y el interés con el que actuaron muchísimas personas hicieron una cadena de solidaridad que hizo posible que la medicación para Nico llegue en un tiempo que no creíamos posible. Desde el papá que donó la medicación, la pediatra que se puso al hombro esto y no perdió las esperanzas, mi primo que estaba en el lugar justo y no dudó en dejar todo y llevarla, la gente de Aerolíneas Argentinas que lo hicieron fácil y sobre todo las chicas de VV que no abrieron una, sino MIL puertas", cerró la joven. 

La historia llegó Twitter unos 4 días después de la recuperación del pequeño y se hizo viral en las últimas horas. Una trabajadora de la farmacia del Hospital de Niños La Plata, Lara Lazarte, respondió incluso al hilo de mensajes tras haberse enterado de todo lo sucedido y se mostró agradecida por haber sido una parte de la enorme cadena de favores que ahora emociona a todos. "¡Hermoso conocer el final de esta historia, sin entender muy bien nada fui un poquito parte de que suceda! Acá Lara, una de las farmacéuticas que entregó a Daniel la medicación en mano. Gracias por compartir", escribió. 

"¡Que hermoso conocerte! ¡Obvio que fuiste parte, prepararon tan bien la conservadora que llegó sin perder cadena de frío a Salta! ¡Gracias!", respondió Jimena, por su parte, autora del relato que conmovió a todos los usuarios de Twitter.

Un remedio nefrológico costaba 400.000 dólares y había sido donado por papá del pequeño muerto. Llegó en un día y permitió ayudar a un nene de 2 años.
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Un medicamento que guardaban para un nene fallecido en La Plata salvó a otro en Salta

Un remedio nefrológico costaba 400.000 dólares y había sido donado por papá del pequeño muerto. Llegó en un día y permitió ayudar a un nene de 2 años.
Un medicamento que guardaban para un nene fallecido en La Plata salvó a otro en Salta

Una conmovedora historia de solidaridad y una cadena de favores digna de una película permitieron que se llevara a cabo una logística impensada que para salvar la vida de un pequeño en Salta, quien recibió el medicamento que un hombre había comprado para su propio hijo antes de que falleciera en La Plata. Toda la secuencia, que tuvo lugar el pasado 13 de enero, se conoció a través de la cuenta de Twitter de la hija de una médica nefróloga de aquella provincia, quien junto a su madre formaron parte de todo el proceso que permitió llegar con el costosísimo medicamento conocido como Eculizumab a quien lo necesitaba.

Todo comenzó con una trágica pérdida. Un nene murió en la ciudad y su papá decidió donar el remedio que había comprado, valuado en unos 400.000 dólares, al área de farmacia del Hospital de Niños Sor María Ludovica, para que cualquiera que pudiera necesitarlo tuviera acceso a él sin necesidad de pagar el oneroso costo.

Los días pasaron y así apareció un pequeño de solo 2 años en la capital de Salta que luchaba contra una grave falla orgánica producida del Síndrome Urémico Hemolítico y necesitaba recibir esa droga en menos de 12 horas. Su vida corría peligro y por ello se montó una increíble logística para lograr salvarlo: lo primero fue conseguir un vuelo que llegara en pocas horas y asegurar el traslado del medicamento sin perder la cadena de frío, pero también incluyó sortear un piquete en la autopista La Plata-Buenos Aires, entre otros obstáculos. 

Jimena Pérez Marchetta fue la encargada de difundir la historia en Twitter y el caso se viralizó en minutos. "Eran las 11 AM del jueves 13 de enero. Mi mamá (que es médica nefróloga) estaba en casa porque había venido a dejar a mi sobrino para que juegue con mi hijo", comenzó su relato y explicó que la mujer recibió el llamado de una médica pediatra del Hospital Público Materno Infantil de Salta para ver si se les ocurría "alguna forma para hacer llegar una medicación" con urgencia de acuerdo a los contactos que tenían, ya que trabajan de forma tercerizada con el hospital porque poseen un servicio de diálisis contratado en las terapias de ese centro de salud. 

La profesional que las contactó les contó la historia del nene al que decidieron llamar Nico, para preservar su identidad, y que el equipo médico "había conseguido acceder a esas ampollas gracias a la donación de un padre que había perdido a su hijo y no las había utilizado". "Las ampollas se encontraban en el sector de farmacia de un hospital público en la ciudad de La Plata y había que hacerlas llegar ese mismo día a Salta Capital", siguió Jimena y explicó que entonces comenzaron a diagramar la logística que terminó con un verdadero milagro: "Lo primero que hice fue pensar en un grupo de 28 mujeres con el que compartí un mentoreo en Buenos Aires en el 2019, gracias a un programa de liderazgo de la ONG @VocesVitalesAr", contó. 

En cuestión de minutos se armó una cadena de contactos y resultó que dos de las participantes de aquella iniciativa trabajaban en Aerolíneas Argentinas. Eran las 13, habían pasado dos horas de la llamada y hasta ahora habían conseguido que Aerolíneas Argentinas trasladara la medicación, pero el último vuelo de la empresa partía hacia Salta a las 16 y el Eculizumab todavía estaba en La Plata. Sin perder tiempo encontraron que un primo de las mujeres en Salta se encontraba por trabajo en La Plata, retiró las ampollas en el Hospital de Niños y salió sin respiro rumbo a Aeroparque, pero en la autopista La Plata-Buenos Aires había un piquete que cortaba el camino. "Pasó el piquete como pudo (entre gomas incendiadas) y llegó al aeropuerto a las 15.40”, explicó Jimena.

"La medicación necesitaba cadena de frío y no sabíamos si iba a aguantar la refrigeración para todo el tramo, sumando el calor que estaba haciendo en Buenos Aires”, siguió Pérez Marchetta. Su mamá fue la encargada de contactarse con el laboratorio, desde donde les informaron que podía aguantar hasta 24 horas después de llegar a temperatura ambiente. Así fue que la conservadora subió al avión y a las 21 la propia pediatra que las había llamado fue personalmente al aeropuerto para recibirla y llevarla al hospital salteño donde Nico esperaba y le fue suministrado el medicamento.

Tras la aplicación los especialistas y la familia del pequeño debieron esperar unas largas 48 horas para saber si la droga había hecho efecto, pero todo resultó de la mejor manera. Las mujeres se comunicaron luego con Jimena y su mamá y les comunicaron que Nico había despertado, ya estaba desconectado del respirador y hasta había orinado.

"Con este relato solo quiero resaltar lo que sucede cuando los mecanismos del Estado no dan respuestas, pero las personas se organizan", sostuvo Jimena y destacó: "La solidaridad, la empatía y el interés con el que actuaron muchísimas personas hicieron una cadena de solidaridad que hizo posible que la medicación para Nico llegue en un tiempo que no creíamos posible. Desde el papá que donó la medicación, la pediatra que se puso al hombro esto y no perdió las esperanzas, mi primo que estaba en el lugar justo y no dudó en dejar todo y llevarla, la gente de Aerolíneas Argentinas que lo hicieron fácil y sobre todo las chicas de VV que no abrieron una, sino MIL puertas", cerró la joven. 

La historia llegó Twitter unos 4 días después de la recuperación del pequeño y se hizo viral en las últimas horas. Una trabajadora de la farmacia del Hospital de Niños La Plata, Lara Lazarte, respondió incluso al hilo de mensajes tras haberse enterado de todo lo sucedido y se mostró agradecida por haber sido una parte de la enorme cadena de favores que ahora emociona a todos. "¡Hermoso conocer el final de esta historia, sin entender muy bien nada fui un poquito parte de que suceda! Acá Lara, una de las farmacéuticas que entregó a Daniel la medicación en mano. Gracias por compartir", escribió. 

"¡Que hermoso conocerte! ¡Obvio que fuiste parte, prepararon tan bien la conservadora que llegó sin perder cadena de frío a Salta! ¡Gracias!", respondió Jimena, por su parte, autora del relato que conmovió a todos los usuarios de Twitter.