A priori, las modificaciones le dieron más poder al grupo "Paladar Negro" que integran funcionarios de mayor confianza de Garro, en detrimento de los socios radicales, que volvieron a perder espacio y se quedaron con sólo una secretaría de las 15 sobrevivientes cuando hasta ahora contaban con tres áreas, y los peronistas que integran el gabinete municipal, que vieron disminuida su influencia.
El "achique" de la estructura que aplicó Garro alcanzó a 7 secretarías sobre las 22 que tenía el Municipio. Sus titulares bajaron de rango a subsecretarios, perdieron la estructura y los cargos que tenían hasta ahora (a excepción de Transporte) y pasaron a estar bajo subordinados a otras secretarías o al Ente para el Desarrollo Económico Regional. Hay que recordar que el intendente había ampliado su gabinete en 2019 a la estructura actual para conformar a todos los sectores que forman parte de Juntos por el Cambio en la ciudad. Ahora, luego del triunfo de noviembre, decidió volver a un gabinete "más compacto" con el argumento de reducir el gasto, pero que premia a su círculo de mayor confianza y le recorta poder al resto.
El primer sector premiado con el nuevo gabinete es el de la juventud, de la diputada provincial Julieta Quintero Chasman. ¿Por qué? En medio del "achique" lograron que Garro cree una secretaría nueva a la medida de un referente suyo: Agustín Scotti, quien pasará a ser secretario de Participación Ciudadana. Esa cartera agrupará a las de Juventud, Niñez, Culto y Tradicionalismo. Quintero y el ex concejal Fernando Ponce forman parte fundamental del selecto grupo "Paladar negro".

Otro que resultó beneficiado con el recambio fue Nelson Marino, quien se quedó con la codiciada Secretaría de Desarrollo de la Comunidad e integra también el grupo de incondicionales del intendente. Esa cartera fue ocupada por Quintero Chasman hasta diciembre, cuando juró como diputada provincial por La Plata.
Los que ganaron también con el nuevo reparto son los secretarios de las áreas neurálgicas que, además de mantenerse, sumaron más facultades aunque no necesariamente estructura. Se trata del secretario de Salud, Enrique Rifourcat, que sumó a su área a la Secretaría de Promoción de Calidad de Vida; la secretaria de Planeamiento, María Botta, que incorporó a la disuelta secretaría de Transporte, que manejaba el sindicalista Miguel Forte, y del secretario de Coordinación, Oscar Negrelli, que ahora también tendrá bajo su órbita a la secretaría de Proyectos Especiales.

El presidente del Concejo Deliberante, Darío Ganduglia, uno de los fundadores de "Paladar negro", también aumentó su influencia por la fusión de la secretaría de Seguridad -que condujo hasta diciembre- con Control Ciudadano. Ambas quedaron a cargo de Néstor Pulichino de manera interina.
También mantuvo su participación en el gabinete el diputado provincial Fabian Perechodnik, quien formará parte del Ente para el Desarrollo Económico Regional y trabajará -ad honorem, se aclaró- en la llegada de nuevas inversiones a la ciudad. El ef ministro de María Eugenia Vidal es, además, vicepresidente de la Cámara de Diputados.

PERDEDORES
De las siete secretarías disueltas, dos pertenecen a la UCR. La primera es la secretaría de Producción, que conduce Rogelio Blesa, que ahora pasará a formar parte del Ente para el Desarrollo Económico Regional. El área perderá el status de secretaría.
La segunda cartera radical es la de Promoción de Calidad de Vida, a cargo de Germán Niedfeld. Esta secretaría bajará a subsecretaría y pasará a estar bajo la órbita de Rifourcat.
De esta manera, al partido centenario le quedará entonces solo la Secretaría General, que hoy conduce Raúl Cadaá y que sigue siendo motivo de interna con el sector "Evolución" de Pablo Nicoletti. Esa disputa aún está abierta.

Al radicalismo también le queda, como parte del acuerdo con Garro, la conducción del bloque de Juntos por el Cambio en el Concejo, que ejerce Diego Rovella. El titular de la UCR platense, sin embargo, viene siendo cuestionado por sus propios correligionarios. Incluso la edil radical Manuela Forneris desconoció su autoridad como presidente públicamente en la última sesión del cuerpo.

También perdieron con el reacomodamiento del gabinete los funcionarios con pasado peronista al disolverse la Secretaría de Relaciones Institucionales y la de Modernización. En la primera estaba el "pichettista" Fabián Lugli, y en la segunda, Federico Ortiz, vinculado al actual secretario de Gobierno, Marcelo "Chuby" Leguizamón. Ambas pasaron a integrar el Ente ya mencionado.

La secretaría de Transporte, que dirigía el sindicalista Miguel Forte, también fue eliminada del organigrama municipal y pasó a estar bajo la órbita de la Secretaría de Planeamiento Urbano. Forte renunció al cargo (en forma testimonial), pero dejó a su equipo que trabajará ahora bajo la conducción de la titular del área, María Botta.

Se suma también a la lista de los perdedores el sector del ala dura del PRO que encarna la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La secretaría de Proyectos Especiales, que era manejada por Mauro Palummo -su referente en el gabinete local- fue disuelta como tal y se integrará a la Secretaría de Coordinación que conduce Negrelli, un histórico del gabinete garrista.