"¿Quién la chocó, quién la chocó?", fueron las primeras palabras que se escucharon en la escena del trágico accidente en el que murió Matías Alejandro Ovando (26), haciendo referencia a otra de las personas que resultó herida y quedó tendida a pocos metros.
"Respirá, respirá. Vas a estar bien, quedate tranquila", le dijo uno de los testigos que rápidamente acudió para brindar asistencia. "¿Allá hay otro?", se preguntó en relación a Ovando, quien fue el más perjudicado por el choque y terminó falleciendo minutos después en el hospital Alejandro Korn de Melchor Romero.
Como informó previamente 0221.com.ar, el conductor del vehículo implicado en el hecho es hermano del exfutbolista de Gimnasia, Lucas Lobos, quien manejaba el Mini Cooper con el que embistió a Ovando en 203 entre 36 y 37, y luego se dio a la fuga.
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, el automovilista tiene 30 años y se presentó con su abogado en la comisaría, más de 12 horas después del hecho. En su declaración, dijo que no frenó porque entró en pánico y tuvo miedo de que el grupo de personas que acompañaba a la víctima tomara represalias contra él.

Tal como había indicado este medio, tras atropellar al joven, el conductor nunca detuvo su marcha y se dio a la fuga. Según el relato de los testigos, al vehículo le faltaba el paragolpes y tenía el parabrisas roto.
"Se encontraron partes de plástico del vehículo, vestigios de ópticas, marcas de frenada, una lata de cerveza y una zapatilla", explicaron los voceros. Por este motivo, se solicitó la colaboración de la Policía Científica para llevar adelante las pericias. Asimismo, se ordenó el relevo de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona que pudieron haber captado el siniestro.

Lo cierto es que, luego de permanecer prófugo durante varias horas prófugo, el hermano del exfutbolista se presentó de manera espontánea en la comisaría y aseguró que, instantes previos al accidente, se encontró a un grupo de personas caminando por el medio de la calle. Ante ello, realizó una maniobra para no impactarlos, pero igualmente escuchó el estallido del vidrio del conductor y continuó su marcha. Dijo que no se detuvo porque entró en pánico y tuvo temor de tener alguna represalia, ya que desconocía si había lesionado a alguna persona.
La Policía, en tanto, realizó las pericias correspondientes al vehículo y mantuvo comunicación con la fiscalía de intervención. Habrá una audiencia este martes a las 10.