El Gobierno nacional anunció la flexibilización de la mayoría de las restricciones que existían por la pandemia de COVID-19, y lo más contundente fue que ya no será obligatorio el uso del tapaboca al aire libre. "Levantamos la obligatoriedad del uso del tapaboca al aire libre, sin personas alrededor ni en aglomeraciones", informó la ministra de Salud Carla Vizzotti en una conferencia de prensa junto al flamante Jefe de Gabinete, Juan Manzur.
La función de las mascarillas es reducir las emisiones de aerosoles con coronavirus, lo cual resulta mucho más importante si una persona asintomática está circulando sin tener conocimiento sobre su cuadro. Los científicos estiman que los aerosoles cargados de coronavirus duran en el aire más de lo que se suponía. El vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, el doctor Roberto Debbag, fue uno de los expertos que mostró dudas respecto a los anuncios del Gobierno. "No hay post pandemia. Estamos en pandemia. Las medidas deben ser de aperturas, como la escolar, la de aeropuertos bajo controles adecuados, etcétera. Pero el hecho de liberar barbijos se puede analizar un poco más sostenido. Y eso tiene que ver con la situación epidemiológica. Faltan vacunar 2,5 millones de personas con dos dosis para alcanzar el 50% con esquema completo. Otros países en el mundo ya transitaron estas medidas y han debido volver a implementar restricciones. Este mes en Inglaterra, con el 53% de la población vacunada completamente tuvo un pico de la variante Delta. Israel, con el 60% de vacunados con dos dosis, el 3 de septiembre hizo pico de Delta. Lo mismo pasó en Estados Unidos este mes. Esa es la experiencia mundial y debemos aprender de ella", explicó el experto a Infobae y agregó: "Las libertades deben ser dadas en pandemia bajo protocolos de seguridad".
Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, precisó al mismo medio que hay que apoyar las medidas de flexibilización con un ojo puesto en la situación epidemiológica. "No es que se terminó la pandemia. Es un pasito hacia la flexibilización. Nuestra sociedad se ha adaptado bien al uso del barbijo. Se cumplió bastante bien esta indicación. La medida que anunciaron sobre el no uso de barbijo al aire libre no quiere decir que eso deba ocurrir en forma indiscriminada. Cuando uno está con una multitud debe usarlo", aclaró.

Mirna Biglione, investigadora en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA, que depende la Universidad de Buenos Aires y el CONICET, y miembro de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, destacó por su parte que "aún tenemos que usarlo personas sin las dos dosis de las vacunas". "Sabemos que con el esquema completo un pequeño porcentaje de personas puede estar en riesgo de hospitalización. No sabemos cómo está avanzando Delta, pero tenemos antecedentes de que sucedió en países con la mayoría de la población vacunada. Nos cuidamos, aislamos y tuvimos restricciones por más de un año, y una de las medidas efectivas fue el uso adecuado del barbijo", resaltó.
Lautaro de Vedia, médico infectólogo del Hospital Muñiz y ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, sostuvo en cambio que"en este momento, con la cantidad de casos que hay, no creo que sea un beneficio sensible usar barbijo al aire libre en sitios sin aglomeración de gente". "Es una protección mayor, claro, pero no resulta relevante. No es lo mismo no usarlo al aire libre en una calle en la que hay poca circulación de personas que en una muy concurrida. En un barrio tranquilo, donde se cruza persona cada tanto, no es un problema. Pero es recomendable seguir utilizándolo cuando hay aglomeración de gente", expresó en consonancia con las medidas del Gobierno argentino.
El experto destacó además que estando al aire libre, si se elige no utilizar barbijo, es importante mantener distanciamiento de 1,5 a 2 metros de distancia con otras personas. "Si nos cruzamos con alguien sin barbijo a menor distancia y cada uno va en sentido contrario, no pasa nada. Pero si caminamos junto a alguien varios metros, entonces sí es necesario el barbijo", destacó el médico.

La experta en la transmisión aérea de virus en Virginia Tech, Linsey Marr, sostuvo por su parte que "si estás vacunado y no estás en una categoría vulnerable, probablemente esté bien no usar una mascarilla al aire libre", pero aclaró que "si no estás vacunado y te cruzas constantemente con personas lo suficientemente cerca como para poder extender la mano y tocarlas, entonces debes usar una mascarilla". La especialista advirtió que las partículas virales se dispersan rápidamente en el aire exterior y el riesgo de inhalar virus en aerosol de un corredor o transeúntes es insignificante, incluso si este tosiera o estornudara cerca.

El uso de tapabocas probó su efectividad en reiteradas ocasiones, incluso un estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine demostró que el uso de dos máscaras faciales bien ajustadas casi llegó a duplicar la efectividad de filtrar partículas del tamaño del SARS-CoV-2, evitando que lleguen a la nariz y la boca del usuario y causen COVID-19.
LAS (POCAS) DESVENTAJAS
Los pro de usar barbijos ganan por goleada sobre las contras, pero existe una serie de excepciones que son males menores en comparación a una posible internación al no usarlo. Se trata complicaciones que vienen desde el lado de la sociabilización y la comunicación y que se dan en mayor medida en niños. "Hay períodos sensibles en el desarrollo de la primera infancia en los que el lenguaje y el desarrollo emocional evolucionan realmente rápido durante los primeros años de vida", sostuvo en diálogo con la CNN Ashley Ruba, investigadora posdoctoral en el Laboratorio de Emociones Infantiles de la Universidad de Wisconsin-Madison. Para la especialista, "ser capaz de usar las señales verbales o faciales de los demás para descubrir cómo se siente alguien o captar aspectos seguros o peligrosos de los entornos y las personas es una tarea fundamental para los niños pequeños".

Claudio Waisburg, neurocientífico, director del Instituto Neuropediátrico SOMA, indicó a Infobae que "tiene que ver con aspectos innatos de la cognición social". "La presencia de máscaras y la cobertura de boca y nariz impactan directamente y disminuyen las expresiones faciales que hacen a la comunicación. Entre el año y medio y los tres años, etapa donde tienen un desarrollo exponencial del lenguaje verbal, los más chicos requieren mucho de la mirada y las señales faciales. Es ahí donde copiando, aprendiendo e imitando se consolida el conocimiento", precisó.
Sin embargo Amy Learmonth, profesora de psicología en la Universidad William Paterson en Nueva Jersey, explicó que "si el desarrollo social y del lenguaje de los niños es un poco más lento, lo que podría ser, equilibrando eso con el riesgo de que alguien muera por el coronavirus, cuando toda la evidencia que tenemos indica que se pondrán al día y estarán bien, simplemente no me parece que valga la pena" dejar de usarlos.
Con respecto a la respiración, sí es cierto que cuesta más hacerlo con el barbijo: "Sabemos que lo correcto es respirar por la nariz y así la mandíbula permanece en una posición de descanso. Como se mencionó antes, en ocasiones se usa barbijo doble. Esto puede causar sensación de ahogo y necesidad de respirar por la boca: la mandíbula se mantiene entreabierta y se tensionan los músculos de la cara y del cuello. Las correas o las tiras del barbijo también causan molestias. En estos casos, se procura tener un momento a solas para sacarse el barbijo y descansar", expresó a ese medio la doctora Stella Maris Cuevas, médica otorrinolaringóloga, experta en olfato, alergista y expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA).

Molestos o no, los barbijos parecen haber llegado para quedarse. "Es concebible que, a medida que avancemos, dentro de uno o dos años o más, durante ciertos periodos estacionales en los que haya virus transmitidos por las vías respiratorias, como la gripe, la gente pueda optar por usar mascarillas para disminuir la probabilidad de que se propaguen estas enfermedades transmitidas por las vías respiratorias", dijo en el programa de la NBC Meet the Press el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci.