La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se comunicó por teléfono con el ministro de Economía, Martín Guzmán, para negarle haber pedido su renuncia al cargo. La conversación trascendió en medio de una jornada de extrema tensión en Casa Rosada, por la ola de renuncias puestas a disposición del presidente Alberto Fernández por parte de varios integrantes de su gabinete.
Según publicó Infobae, la conversación entre la vicepresidenta y el titular del Palacio de Haciendo fue de carácter informal y acordaron volver a dialogo en el corto plazo.
Desde la derrota en las PASO, distintos integrantes del Frente de Todos pedían cambios en el gabinete y apuntaban al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Producción, Matías Kulfas; y el mencionado economista formado en la UNLP.
Antes de la ola de renuncias, Guzmán había participado del acto en el cual el Presidente presentó el proyecto de la ley de Hidrocarburos pero que, en los hechos, le sirvió para hacer una defensa de su gestión. En su discurso, el titular de la cartera de Economía nombró en reiteradas ocasiones a la vicepresidenta, al gobernador Axel Kicillof, y al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.
“Me gustó mucho cuando Cristina habló en Tecnópolis de la persistencia de la convicciones. Gobernamos 21 meses en un contexto de enorme incertidumbre donde la adaptabilidad fue fundamental”, señaló y afirmó: “Junto con Máximo, Cristina y Axel siempre trabajando para cuidar a la gente”.
En esa línea, también se refirió a un tema que está al tope de la agenda económica: la deuda con el FMI. “Si hubiera que pagar los USD 19.000 millones al FMI en 2022 habría que hacer un mega tarifazo, como el del gobierno anterior, o peor. Implicaría un recorte en ciencia y desarrollo tecnológico. Una caída brutal de la actividad, más hartazgo y menos oportunidades”, dijo.